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Paquetote económico
Que nadie se llame engañado cuando comience la discusión del paquete económico para el próximo año.
A pesar de su buen humor, el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, realizó una radiografía nada halagüeña de lo que serán las finanzas públicas en el 2010.
Nomás le faltó pedir a los senadores y al público presente en las audiencias públicas, para analizar la crisis económica y las medidas emergentes para enfrentarla, agarrarse bien de la brocha porque nos van a quitar la escalera:
El precio del barril de petróleo se proyectará en 53 dólares, muy por debajo de los 70 dólares proyectados, pero con la agravante de que en el 2010 no podrá contratarse la cobertura petrolera que este año está haciendo fuerte al país para superar la crisis.
Se eliminarán los programas sociales no prioritarios, se reducirá el gasto a niveles no vistos en años recientes, se fortalecerá el Impuesto Especial a Tasa Única (IETU), el déficit fiscal aumentará dos años consecutivos, no podrá contarse con los remanentes de operación del Banco de México y no habrá, desde luego, más excedentes petroleros, entre otras vicisitudes que tendrá que sortear el país el año próximo.
Agregue a ello la estimación de la caída de la producción petrolera estimada en 800,000 barriles diarios para el 2010; es decir, 100,000 barriles más que en este año y se verá el porqué del sombrío escenario económico para el 2010.
Carstens estimó en 300,000 millones de pesos la brecha en el financiamiento del gasto público para el próximo año, históricamente muy alta al plantear un programa económico.
El funcionario adelantó los ejes en los que el gobierno federal sustentará el paquete económico para el 2010:
Primero, plantear la posibilidad de un déficit moderado asociado a la reducción transitoria de la recaudación tributaria, que sería indispensable para continuar con el impulso económico, con el abatimiento a la pobreza y el impulso al empleo y que no comprometa la salud de las finanzas públicas en el mediano plazo.
Segundo, plantear medidas de ingreso y de administración tributaria que resuelva de manera creíble la disminución permanente o duradera de la reducción de los ingresos públicos .
Esto es que los ingresos producto de la caída de la plataforma de producción de crudo sean repuestos a través de medidas tributarias y administrativas , porque son recursos que no van a regresar en el corto plazo , congruente con la información que le dimos a conocer ayer en este espacio.
Tercero, ajuste al gasto público que implica la reducción de programas y gasto, pero siempre cuidando que no se afecten a los programas esenciales -crecimiento, competitividad y de protección a la gente de mayor necesidad, de combate a la pobreza.
¡Vaya paquete que tendrán nuestros nuevos diputados!
Majes-trados
El próximo lunes 17 de agosto, el Tribunal Estatal Electoral de Sonora (TEES) deberá emitir una fallo con respecto a la legalidad o ilegalidad de la elección de gobernador, celebrada el 5 de julio pasado.
Como sabe, el TEES se declaró incompetente para resolver las impugnaciones que presentó el PRI contra el PAN, debido a que este último partido presuntamente rebasó en 42% el tope de financiamiento autorizado, además de que habría contratado publicidad política de manera directa, acción castigada por la legislación electoral, entre otras cosas.
Los majes-trados, perdón, magistrados del TEES se quisieron lavar las manos como Pilatos y dejar la decisión de anular o no la elección en manos del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que les enmendó la plana y les ordenó resolver, que para eso les pagan.
Sea cual fuere la resolución, el caso terminará en el TEPJF.
Y es que en el caso de esta elección, como en el futbol, esto no se acaba hasta que se acaba.
Siempre no
Contrario a lo que se esperaba, Alejandro Encinas será el coordinador parlamentario del PRD en San Lázaro.
Hombre leal hasta la ignominia a Andrés Manuel López Obrador, Encinas representa el seguro de permanencia en el PRD para el tabasqueño, que tendrá un aliado con poder suficiente para garantizarle espacio y recursos suficientes para sus locuras.
Ni modo, perdió Jesús Ortega, aunque diga que no.
atrejo@eleconomista.com.mx