Hace unos días me llegó un correo de un lector, desesperado, porque no puede pagar sus deudas. Quiere pagar e intentó hacer un acercamiento con su banco para una reestructura, sin ningún éxito. Me comenta que el pago mínimo de su tarjeta de crédito es de 5,800 pesos, pero él sólo podría pagar la mitad. No encuentra ninguna solución, porque su banco no le quiere ayudar.

Es un caso triste, pero ilustrativo. Es fácil ver que esta persona se endeudó más allá, por mucho, de lo que podía pagar. Recordemos que el pago mínimo en una tarjeta de crédito, por disposición oficial, debe ser la cantidad suficiente para cubrir 1.5% del saldo adeudado, más los intereses generados en el mes, más el Impuesto al Valor Agregado correspondiente. O bien, 1.25% del límite de crédito de la tarjeta. Lo que resulte mayor.

Entonces, si sólo puede pagar la mitad del mínimo, no podría cubrir ni siquiera los intereses que generan sus deudas, las cuales crecerían de manera indefinida. Es difícil, en este caso, poderle ayudar.

Cuando recibo este tipo de correos, siempre respondo a los lectores que lo primero que ellos deben entender es qué decisiones financieras tomaron para llevarlos a esta situación imposible.

Esto es muy importante, ya que es lo que ayuda a resolver el problema de fondo, pero también es útil para aprender de su propia experiencia, para que nunca más vuelvan a caer en algo así.

Algunos no contestan y otros lo hacen poniéndose a la defensiva, siempre buscando justificaciones como: “es que se me juntaron los gastos del regreso a clases con los de las vacaciones”, “tuve una emergencia familiar” o “fue por un divorcio y pago de pensión alimenticia”.

Entiendo que en ocasiones se juntan los gastos y que a veces no hay más remedio que tomar una deuda. Pero con responsabilidad financiera, siempre sabiendo que uno la va a poder pagar, porque, de lo contrario, uno se mete solito en una situación imposible.

Mala o nula planeación, la raíz del problema

Sin embargo, también hay que entender que varios de estos pretextos hablan simplemente de una mala planeación de las finanzas personales o incluso de la gran falta de cultura de previsión que tenemos los mexicanos.

Por ejemplo: los gastos del regreso a clases así como las vacaciones familiares se pueden planear. Son gastos que ya sabemos que vendrán en ciertos meses del año. Entonces podemos considerarlos en nuestro presupuesto. Siempre es más fácil pagar un gasto grande de poquito en poquito, separando dinero cada mes para tenerlo disponible cuando el momento llegue. Así ni siquiera tendríamos que tomar una deuda —es decir, comprometer nuestro flujo de efectivo futuro— para sufragarlos.

Hay que prepararse para emergencias

En la vida también hay emergencias familiares, sin duda. Pero para eso tenemos dos instrumentos a nuestro alcance: los seguros, que nos ayudan a financiar las cosas graves que puedan afectar seriamente a nuestro patrimonio, y el fondo de emergencias, que sirve para imprevistos pequeños y controlados.

Los divorcios son también decisiones de vida y se pueden llevar por las buenas o por las malas. Si uno necesita financiarlos, recurrir a las tarjetas de crédito que no están hechas para eso y que son, además, el financiamiento bancario más caro que existe suele ser una pésima opción. La pensión alimenticia, pues bien, ésa no tendría por qué causar endeudamiento: por lo general, se cubre con una parte de los ingresos; es más, éste suele ser un porcentaje de los mismos.

Lo que quiero decir con todo esto es que, efectivamente, hay cosas que suceden en la vida. Por ello es importante tener un buen manejo de nuestro dinero, una planeación de nuestras finanzas personales y asumir la responsabilidad.

Dejarlo todo para después y tener que tomar una deuda que no vamos a poder pagar no es una opción viable.

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Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com