La nueva clase empresarial del sector energético, producto de la reforma y la apertura en todo el sector, comienza a moverse y ahora crea un área de cabildeo, negociación, posicionamiento y probablemente de trabajo conjunto con el gobierno.

De la mano de Juan Acra, presidente de la Comisión de Energía de la Coparmex, y la bendición del secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, este martes se presentará en sociedad al Consejo Mexicano de Energía (CME), donde convergen los intereses de todos y cada uno de los empresarios de todos los sectores.

Este organismo cúpula será parte del Consejo Coordinador Empresarial y tendrá en sus filas, por ejemplo, a las comisiones de Energía de la Coparmex y de la Concamin, pero también a otros organismos de representación empresarial como son los gasolineros de la Onexpo Nacional, de José Ángel García; la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi), cuyo presidente es Enrique Hidalgo, de ExxonMobil, y en cuyo seno están todas las empresas petroleras que hay en México, incluyendo a Pemex Exploración y Producción; la Asociación Mexicana de Energía, a cargo de Jaime de la Rosa, y la Amexgas, distribuidores de gas LP, encabezados por Octavio Pérez, que van de la mano de la Asociación Mexicana de Gas Natural, que tiene a Ángel Lárraga, country manager de Gas Natural Fenosa, como cabeza visible.

Si bien se supone que los miembros votarán por el que será presidente de este organismo cúpula, lo que se sabe bien es que Juan Acra, que empezó este proyecto hace unos cuatro meses con varios de sus amigos, lleva mano.

La razón de ser de organizarse en una cúpula empresarial del sector energético tiene que ver directamente con la capacidad de fomentar una interacción cercana entre empresarios y gobiernos, la definición de una agenda pública entre industrias que son complementarias en un área totalmente nueva, y desconocida, para todos. El consejo, lo mismo va a pedir citas con la Comisión Nacional de Hidrocarburos que con la Comisión Reguladora de Energía, dos de los nuevos actores de la reforma, y trabajará en temas conjuntos con la CFE y Pemex.

Uno de los objetivos de los empresarios, el más importante, es cualitativo: consolidar la reforma energética. Dicho en otras palabras, convertirla en irreversible, blindada por los hechos y las oportunidades generadas, en todo caso, que sea imposible dar marcha atrás en cada una de las decisiones tomadas por los empresarios y los organismos reguladores.

Aterrizarla plenamente, sin lugar a dudas, ésa es la meta. Se ha mencionado como un plazo perentorio el primer año del consejo para dar resultados palpables de la cooperación entre las empresas y los reguladores; este trabajo conjunto debe dibujar un panorama muy diferente a través de los resultados obtenidos entre todos.

Buzos

1.- Francisco Fuentes, director de Pemex Logística, deberá sentarse pronto a trabajar en el plan de invierno para el abastecimiento de petrolíferos; nos dicen que la zona centro del país es de las más vulnerables y si quieren evitar nuevos problemas de desabasto en la región de Puebla y Veracruz tendrán que trabajar ya en cómo vigilarán los ductos que son más atacados en ambos estados y ya hay advertencias de que el crimen organizado empezó a hacer su vaquita en la zona.

2.- Las explicaciones que se dan en el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, cuyo líder es Carlos Romero Deschamps, sobre la llegada de las afores a Pemex son de risa loca. Al parecer aún no les explican claramente a los trabajadores qué va a pasar con las nuevas condiciones del contrato colectivo de trabajo, por cierto, aunque parezca que está sujeto a negociación, no es así. En el 2021 la edad de jubilación pasará de 60 a 65 años, ése es el acuerdo que firmó el sindicado, guste o no.