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Opinión

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Movimientos simétricos en la política monetaria de la Fed y de Banxico

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Foto: ShutterstockSHUTTERSTOCK, Copyright 1999 Adobe Systems Incorporated

Los Bancos Centrales en Estados Unidos (EU) y México aumentaron las tasas de referencia en 25 puntos base cada uno, ubicándose Banxico en 7.25% y la Reserva Federal en un rango entre 1.25 y 1.50 por ciento. Mientras que en EU se mantienen esfuerzos por conseguir que la inflación repunte hacia el objetivo de 2.0%, en México el indicador ha salido del límite superior del intervalo de variabilidad entorno al objetivo, por lo que los esfuerzos apuntan a lograr una reducción

En el caso del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés), órgano responsable de implementar movimientos en las tasas de la Reserva Federal, la decisión no fue unánime, pues dos miembros del comité votaron para mantener las tasas sin cambio. Ésta es la primera vez que existe más de un miembro con un voto en contra desde hace más de un año. En el comunicado se enfatizó que el mercado laboral siguió fortaleciéndose, y que la economía avanzó a un ritmo sólido, a pesar de los efectos de los huracanes de septiembre. Se mencionó que el gasto en los hogares ha incrementado moderadamente mientras que las inversiones empresariales han acelerado en los últimos trimestres.

En cuanto a la inflación, se indicó que el indicador de 12 meses ha descendido durante el año, manteniéndose por debajo del objetivo de 2 por ciento. La institución confía en que, con ajustes graduales de política monetaria, la economía continúe con un buen ritmo de crecimiento y con un mercado laboral fortalecido. La política monetaria permaneció acomodaticia, lo que es congruente con la convergencia de la inflación hacia el objetivo, y destacó que la tasa de interés de los fondos federales permanecería por algún tiempo por debajo del nivel del largo plazo.

En las nuevas estimaciones, el Instituto elevó los pronósticos de crecimiento económico a 2.5% para el 2017 y el 2018, desde 2.4 y 2.1% publicados en septiembre, respectivamente. Las estimaciones de la tasa de desempleo se redujeron en la nueva publicación. En cuanto a las perspectivas para las siguientes reuniones de política monetaria, se esperan dos o tres aumentos en el rango de tasas de interés hacia el 2018.

Éste fue el último anuncio de política monetaria de Janet Yellen al frente de la Fed, dado que a partir de febrero del próximo año Jerome Powell ocupará su lugar a la cabeza del Banco Central. En la conferencia de prensa, Yellen mencionó que ocupará lo que queda de su mandato en asegurar una transición “suave”. También mencionó que uno de los mayores logros durante su gestión fue regresar el mercado laboral a un nivel cercano al pleno empleo. En cuanto a los efectos de la inminente política fiscal promovida por el presidente Trump, se comentó que aún existe gran incertidumbre en cuanto a sus alcances.

Un día después del anuncio del FOMC, Banxico respondió con un movimiento similar. Desde diciembre del 2015, el Banco de México ha aumentado su tasa objetivo en +425 pb, y tan sólo en el 2017 existieron cinco incrementos. Los estimados previos indicaban la cercanía de un límite superior en la tasa de referencia y que posiblemente para estas fechas la trayectoria comenzaría a revertirse, comenzando un ciclo de disminuciones graduales en el 2018.  Sin embargo, el balance de riesgos se ha deteriorado desde distintos ángulos y difícilmente la inflación regresará a su objetivo en el periodo de tiempo planteado.

El último reporte de inflación fue desalentador, pues después de alcanzar un máximo de +6.66% a/a en agosto, disminuyó en septiembre y octubre (como se había anticipado), aunque en noviembre volvió a aumentar, regresando a un nivel de 6.63 por ciento. Las presiones inflacionarias no se han disipado y el panorama para el próximo año se vislumbra complejo, con numerosos factores que pudieran alterar la trayectoria del indicador como la renegociación del TLCAN y los próximos procesos electorales. El Banco de México había planteado el objetivo de inflación en 3% +/- 1% para finales del 2018. Si bien consideramos que se podría acercar a este intervalo, percibimos difícil que se ubique dentro del mismo.

Con menos de dos semanas en el cargo, ésta fue la primera decisión de política monetaria a cargo del nuevo gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León. La decisión manda una señal importante al mercado, pues corrobora la postura conservadora de la Institución y el apego a su principal mandato: procurar el poder adquisitivo de la moneda. En este sentido, el tono del comunicado fue hawkish sugiriendo más alzas en el 2018.

*Manuel González es analista cuantitativo sénior de Signum Research.

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