Considero al diario digital El Español como el medio ibero que mayor y mejor seguimiento le dio al caso Moreira, desde que el expresidente del PRI fue detenido en el aeropuerto de Barajas el pasado día 15 de este mes, hasta que fue puesto en libertad con la condición de que no podrá abandonar España.

Fue la reportera Carlota Guindal la que con más ahínco informó. Resumo su primer reporte: El juez de la Audiencia Nacional acordó el ingreso en prisión incondicional para el exgobernador mexicano, Humberto Moreira. El magistrado José de la Mata puso tras las rejas al mexicano a petición de la Fiscalía Anticorrupción, por existir el riesgo de fuga y destrucción de pruebas. Moreira ha sido imputado por varios delitos, entre ellos el blanqueo de capitales, malversación de caudales públicos, organización criminal y cohecho. Por ahora se tienen detectadas transferencias monetarias por un importe de 200,000 euros en el 2013, aunque la investigación sigue abierta y podrían conocerse más datos. La red de Moreira utilizó Estados Unidos para blanquear parte de los 246 millones de euros (3,000 millones de pesos) presuntamente robados al estado de Coahuila. Parte de estos fondos, según la investigación estadounidense, terminaron en cuentas abiertas en las Bermudas por colaboradores del mandatario mexicano. Las autoridades norteamericanas alertaron de la posibilidad de que un político mexicano estuviera blanqueando dinero en España. La corte de San Antonio, Texas anunció el procesamiento del empresario Rolando González Treviño, acusado de mover fondos de cuentas del gobierno de Coahuila. Este empresario logró un pacto con la fiscalía y se declaró culpable. En su confesión señaló a Moreira como el máximo responsable del saqueo público.

Dudo si el tono triunfalista de la crónica que resumí sea un deliberado remedo, por parte de El Español, de las reseñas publicadas en México, días antes, por la captura del Chapo Guzmán, cuyo hashtag presidencial #misióncumplida fue parodiado por la Policía Española; también pienso que el victorioso talante puesto en la redacción de la nota periodística del diario digital es una forma sincera de los españoles para manifestar lo contentos que los pone poder ayudarnos a suprimir, aunque sea un poquito, la corrupción, uno de los males que hace 495 años nos trajeron junto con la peste, la lepra, la tifoidea, la rabia y las ladillas. Mal que arraigó en estas tierras hasta volverse parte de nosotros mismos –me refiero a la corrupción, no a las ladillas.

La noticia de la aprehensión impactó al medio político nacional. No todos los días caen peces tan gordos. Aunque algunos no olvidamos que, en el 2013, la revista Forbes inscribió al cetáceo de Coahuila en la lista de las 10 personas más corruptas del país.

A propósito del encarcelamiento de uno de sus miembros más representativos, el PRI hizo un llamado para no anticipar defensas ni juicios condenatorios. Sólo una mano amiga colgó, en el edificio de esta institución política, el siguiente letrero: Se les avisa a todos los priistas que desde ahora y hasta nuevo aviso queda prohibido viajar a España .

El lunes 18, por medio de El Español supimos que, al siguiente viernes, el coahuilense tendría que presentarse a declarar ante el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz; e insistió en que la causa había sido abierta porque podría estar utilizando a España para blanquear dinero procedente de las arcas gubernamentales, según denunció el 30 de abril del 2014 Rolando González Treviño. Inclusive, el mismo medio arriesga la hipótesis de que el imputado Moreira trabajó para el cártel de los Z.

Mientras tanto, en México, el equipo legal del exgobernador coahuilense, comandado por el abogado Ulrich Richter, armó el argumento de su defensa legal. Los 200,000 euros –única cantidad que las autoridades españolas le pueden comprobar a Moreira haber recibido, en tres partidas, en aquel país, durante su estancia en el 2013- salieron de las empresas de su propiedad.

Si nunca nos había dicho que era empresario, era para no humillarnos, pero ahora se decidió y aquí están los nombres de las compañías que dirige en sus ratos libres, entre trabajos políticos, estudios de posgrado e idas al gimnasio: Negocios, Asesoría, Publicidad, Unipolares y Espectaculares del Norte. Esta última, con dos direcciones: Quinta 25900, en Ramos Arizpe, y Calle 20 número 388, Colonia Lomas de Lourdes, en Saltillo. El periódico Reforma envió un reportero a los dos domicilios y no encontró ningún rastro físico de las presuntas empresas. Respecto de Negocios, Asesoría y Publicidad, no fue ubicada en ningún directorio especializado ni en un portal de Internet.

Regreso a El Español, con su reportera Carlota Guindal, que, el sábado, debe haber amanecido, al igual que la Policía Nacional y la Fiscalía Anticorrupción, cabreada porque no han visto con buenos ojos la decisión del juez Santiago Pedraz de dejar en libertad a Moreira con la única restricción de quitarle el pasaporte. La ballena resultó charal.

Finalizo con lo dicho por el obispo de Saltillo, Monseñor Raúl Vera, en una parte de su homilía dominical: No es la inocencia lo que tiene libre a este señor (Humberto Moreira), sabemos que no es inocente, son los compromisos que hay entre el gobierno mexicano y el español, sabemos cuál es el cuño del partido que gobierna allá, es exactamente el mismo .

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