Estimado lector: a diferencia de la connotación natural que tenemos del activo y del pasivo, en donde el activo es lo que se tiene y el pasivo es lo que se debe; tratándose de inversiones, esta acepción es distinta.

MANEJO ACTIVO

El manejo activo de las inversiones se refiere a las instituciones y a los manejadores de inversiones o portafolios, quienes todos los días -en función de la información que tienen y a lo que piensan puede ocurrir en los mercados- se anticipan tanto a comprar como a vender instrumentos de deuda, acciones o monedas que les puedan dar el mejor resultado posible y, por ende, el mayor rendimiento.

Esta práctica tiene que ver con que activamente están tomando decisiones de comprar o vender bonos, cetes o cualquier tipo de papel comercial que ya ha arrojado una ganancia debido a que las tasas se bajaron y entonces conviene tomar la utilidad; de la misma manera que podría suponer vender, cuando estas inversiones o bonos en lugar de bajar la tasa, sube, lo que implica tener una pérdida; la toma de decisión oportuna supondría que esta pérdida fuera la menor posible.

MANEJO ACTIVO DE ACCIONES Y ETFs

Llevado al terreno de las acciones o de Exchange Traded Funds (ETF), el manejo activo basado en un análisis fundamental –que es el que tiene que ver con la información macroeconómica y financiera de un país, empresa o de un sector- en donde la idea es comprar barato para vender más caro. En este tipo de administración de portafolios también se apoyan, muchos, en el análisis técnico que tiene que ver con tendencias, resistencias, soportes, techos, gráficas, etcétera.

MANEJO ACTIVO DE DIVISAS

En materia de divisas hay mucho manejo activo de portafolios, porque las utilidades se basan en tomar decisiones de compra cuando las monedas están baratas y de venta una vez que existe alguna plusvalía en éstas.

MANEJO PASIVO

Este manejo tiene sinónimos tales como el de indizar o referenciar algún índice a un plazo determinado, por ejemplo, el manejo pasivo en instrumentos de deuda o en renta fija consiste en tener una canasta de títulos, todos al mismo plazo, de manera que aquellas noticias que pudieran influir para bien o para mal no se toman en cuenta, debido a que siempre se compran valores independientemente de que los mercados estén subiendo o bajando; no toma en cuenta el análisis fundamental ni el técnico.

El ejemplo más común de esto son aquellos que están referenciados al Certificado de la Tesorería de la Federación de 28 días, donde uno asume que no le puede ganar a esa tasa pero tampoco debe quedar por debajo de ella.

MANEJO PASIVO DE RENTA VARIABLE

En el caso de la renta variable, forma más tradicional en el manejo del pasivo de las inversiones, tiene que ver con replicar índices bursátiles donde ningún tipo de análisis o de noticia es tomado en cuenta, ya que simplemente se hace una réplica del índice de referencia.

El patrón más conocido en nuestro caso son aquellos fondos de inversión o ETFs que replican el índice de la Bolsa Mexicana de Valores.

CONCLUSIONES

No hay mejor o peor, únicamente se complementan muy bien en una diversificación; es bastante difícil ganarle a los índices y por lo tanto a los instrumentos que tienen manejo pasivo, pero cuando hay profesionalismo y talento es muy factible obtener mejores rendimientos. Un indizado siempre ganará o perderá exactamente lo que su índice de referencia, consecuentemente un buen manejo activo muchas veces podrá ser mejor a la alza y no tan malo a la baja; por lo tanto, tener un manejo así, como los fondos activos y pasivos, es recomendable en una diversificación de inversiones.

*Juan Musi, director general de Somoza Finamex Inversiones.

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