A partir del arribo a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de Alejandro Svarch Pérez, se instrumentan acciones para eliminar los rezagos en el ente regulador; sin embargo, la persistencia de malas prácticas y funcionarios amañados, dan al traste con este esfuerzo. 

Resulta muy halagüeño el esfuerzo de simplificación regulatoria plasmado en la reforma del Reglamento de Insumos para la Salud (RIS) publicado el pasado 1 de junio del presente año, contiene una serie de medidas que simplifican la integración de los expedientes de medicamentos y dispositivos médicos para la obtención de los registros sanitarios. Modificaciones y prórrogas.  

El enfoque del Comisionado soslaya que la gran parte de las causas del rezago no tienen que ver con la integración de los expedientes, ni con la calidad de las respuestas de los peticionarios, sino con las malas prácticas de su personal.

Hasta hoy los peticionarios dan respuesta en tiempo y forma a los requerimientos de la autoridad, por más ridículos y fuera de la normatividad que estos sean. 

En fin, la Cofepris es reino de nadie, prueba de ello son los miles de amparos que día a día son ingresados y cuyas resoluciones son violentadas por la autoridad con la complicidad del Poder Judicial Federal que emite resoluciones obscuras, sin forma y plazos de cumplimiento.

En la reforma al RIS hay un rasgo esperanzador para abatir el rezago, con una especie “positiva ficta provisional”, al indicar que el acuse de recibo a la solicitud presentada surtirá los efectos de prórroga del Registro Sanitario. 

Solo así, con la figura de la positiva ficta no tramitada o provisional se puede abatir el rezago. La pereza y negligencia de los funcionarios de Cofepris no puede significar que el expediente no cumple con los requisitos. Por ahora toda la carga de la prueba cae en el peticionario, sin que la autoridad trabaje. 

Querido Comisionado, mucho trabajo tiene para resolver, el muro de corrupción en el que se han convertido las malas prácticas de su personal que tiene el rechazo y la prevención un método viciado de trabajo.

La Cofepris requiere cirugía mayor, hay que cortar al cáncer que significan las malas prácticas de su personal, y quien no pueda adaptarse a los nuevos tiempos pues que se vaya.

En este espacio podemos discutir muchas acciones de los peticionarios para agilizar los trámites en ese órgano regulador; Cofepris se convirtió en un ejemplo de malas prácticas durante la pandemia.

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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