Secretario Luis Videgaray, ya toca romper relaciones diplomáticas con el gobierno de Nicolás Maduro.

Las cartas de buenas intenciones no raspan el cuerpo dictatorial del venezolano. Por el contrario, Maduro las traduce como un cruel juego de conspiración en su contra.

El aislacionismo económico lo traduce como un acto reflejo del imperio. Y lo hace porque la crisis económica no le hace cosquillas ni a él ni al grupo de delincuentes que lo rodea.

Las dictaduras en el siglo XXI se legitiman a través de “elecciones”.

Frente a la revolución de la tecnología y sus externalidades en el campo de la comunicación, el pudor agrieta el rostro de los dictadores.

“Somos democracia porque simulamos votaciones”, ha de susurrarle Maduro a su esposa Cilia Flores todas las mañanas durante el desayuno. Ambos sonríen. Y así, han pasado 1,714 representaciones (días) de la ópera bufa.

¿Por qué es necesario romper relaciones diplomáticas?

1. Maduro violó la Constitución al impedir la realización de un referéndum revocatorio sobre su Presidencia. Lo hizo el 21 de octubre del 2016 a través del subordinado poder electoral.

2. Maduro violó la Constitución al ordenar el retiro de los poderes de la Asamblea Nacional el 30 de marzo del 2017.

3. Maduro derribó la Constitución al crear una Asamblea pirata bajo el título de “constituyente”. Suplantar la identidad de un poder del Estado equivale a asestar un golpe de Estado.

4. Maduro tiene que ser llevado a un tribunal internacional de justicia por la muerte de 131 manifestantes caídos entre marzo y junio del año pasado.

5. A Maduro se le tienen que abrir varios procesos judiciales por llevar a prisión a políticos opositores.

6. Maduro tiene que ser sancionado por haber retrasado 10 meses las elecciones regionales de diciembre del 2016. Las convocó para el 15 de octubre pasado.

7. Maduro tiene que ser sancionado por haber adelantado ocho meses las elecciones presidenciales de diciembre del 2018. Las organizó el domingo pasado.

8. Maduro tiene que ser llevado a juicio por inventar sanciones en contra de opositores con el único objetivo de inhabilitarlos durante las campañas presidenciales.

El Grupo de Lima no debe fisurarse como sí lo hizo la oposición venezolana. Llegó el momento en que Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, entre los más de 10 países que forman parte del grupo, rompan relaciones diplomáticas con Maduro.

Durante los próximos meses, Brasil, Colombia y México celebrarán elecciones presidenciales. Un giro en sus respectivas políticas sobre asuntos internacionales podría afectar a 32 millones de venezolanos. Luis, ya no puedes esperar.

Por lo pronto, el gobierno mexicano tendría que declarar persona non grata a Jorge Rodríguez, ministro del llamado Poder Popular para la Comunicación. Él, junto a su familia, deberían ser expulsados de México de manera inmediata.

México rompió relaciones con Franco y Pinochet. Ahora, lo tendrá que hacer con Maduro.

Fausto Pretelin

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.