Ofreció un discurso que iba de las finanzas públicas a la política y regresaba; además, presentó un boceto donde define lo que él piensa debe ser la política económica.

Luis Videgaray clausuró ayer el Foro México 2013 organizado por la OCDE. Su discurso consta de 2,354 palabras y tardó en pronunciarlo alrededor de 12 minutos. Vale la pena dedicarle mucho más de 15 minutos a leerlo y analizarlo. Necesitamos una reforma fiscal que sea justa, en la que quien genere más utilidades pague más , dijo tres veces, cada una con diferente fraseo.

Es muy bueno tener empresas de altísima tecnología en algún punto de la República, pero si esa productividad no es para todos, no es la productividad que queremos , expresó en otro momento del mismo discurso el Secretario de Hacienda y añadió: Nos sirve de poco tener ejemplos de excelencia, si la mayoría de la población no es parte de este esfuerzo de excelencia .

Es un texto de 55 párrafos donde sólo uno de ellos contiene cifras. Ellas están dedicadas a enfatizar el bajo nivel de otorgamiento de crédito de la banca en México, apenas 26% del PIB, que está muy por debajo de Brasil, que tiene más de 50%, o Chile, que está prácticamente en 100 por ciento .

Si alguien tuviera la transcripción del discurso, sin saber quién es el autor, podría atribuirlo a un funcionario de política social o, incluso, a un político de izquierda. Es un alegato en favor de la redistribución, de los que no abundan en la Secretaría de Hacienda. Para encontrar algo parecido, habría que remontarse tres o cuatro décadas atrás. Vale aclarar que en esos tiempos nadie se atrevería a declarar su compromiso incondicional de mantener la estabilidad macroeconómica, es una política de Estado , dijo.

El funcionario no leyó, pero es claro que no estaba improvisando. Su mensaje iba de las finanzas públicas a la política y regresaba. ¿Quién dijo que el nuevo Secretario de Hacienda es sólo un brillante tecnócrata? Es un heterodoxo. Trece veces mencionó la palabra democratizar, aunque casi siempre en un contexto en el que parecía querer enfatizar el reto de romper el círculo vicioso de la exclusión: El Estado necesita más recursos para cumplir sus obligaciones para generar esta economía democratizadora de la productividad .

No entró en detalles para explicar cuándo se presentará la iniciativa de reforma fiscal. Es significativo que no haya hecho ninguna referencia explícita al tema del IVA en alimentos y medicinas, como forma de incrementar ingresos públicos. Más significativo aún puede ser su énfasis en la exigencia de mayor esfuerzo contributivo por parte de aquellos que más tienen: Contribuir al gasto público es parte esencial de la definición de ciudadanía: quien tiene más, tiene que contribuir más .

¿Es el aviso de un cambio de fondo y de acentos en la política fiscal? Un discurso no es suficiente para afirmarlo, pero debemos considerar que fue pronunciado en un foro de altísimo nivel, ante un público donde destacan algunos de los mayores expertos económicos del continente americano.

En ese contexto, Luis Videgaray presentó un boceto donde define lo que él piensa debe ser la política económica. Hay ecos de la Tercera Vía de Tony Blair y diálogo con las nuevas tendencias que emergen en las reformas fiscales de Sudamérica y Europa. Podemos augurar que habrá tensión con los empresarios, en temas como ISR y consolidación. Queda claro que deberá batallar mucho para hacer realidad su visión.

[email protected]