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Los mapas de poder en Europa han cambiado: Polonia, capital

Polonia y Alemania han cambiado la matriz europea.
Los mapas del poder en Europa se han movido como placas tectónicas en los últimos 363 días: Polonia es la capital de Europa y el ejército alemán ya corre sobre rieles para convertirse en el tercero más poderoso del mundo.
Finlandia y Suecia piden su adhesión a la OTAN y el atlantismo revive del infarto cerebral que, según Macron, sufría no hace muchos años.
El temor por la incertidumbre sobre el escenario que vivirá el mundo el último día de la guerra entre Rusia y Ucrania ha imposibilitado quizá el reconocimiento de hechos incontrovertibles que definirán el punto final del conflicto.
El primero de ellos ocurre durante los primeros siete días posteriores al inicio de la invasión de Rusia a Ucrania el 24 de febrero, hace ya 363 días. El ejército ruso intentó asaltar la capital de Ucrania, pero no pudo. En tiempo real el mundo se enteró de lo ocurrido a decenas de tanques varados. El cálculo del ministro de Defensa ruso fue erróneo. El hecho no es nimio.
Los diagnósticos aportados por Obama y Trump, y los pellizcos de monja propinados por los europeos al presidente Putin luego de la invasión a Crimea en 2014, catapultaron la decisión que tomó Putin el 24 de febrero: invadir a Ucrania.
El presidente Obama habló mal de los “oportunistas” de Europa y Trump calificó a la OTAN como “obsoleta”. Ya en 2022 el presidente ruso había visto el tropiezo en política exterior del presidente Biden en Afganistán y su desaparición del teatro internacional durante la pandemia, inclusive desde su campaña presidencial, realizada desde el sótano de su casa. En efecto, el anti trompismo catapultó la victoria del Biden, y para ser preciso, el terror vivido el 6 de enero de 2021 en el Capitolio, diluyó el efecto trumpista que todo el mundo observó en 2016.
Las placas tectónicas del poder europeo las mueven Polonia y Alemania. El 23 de febrero de 2022 Polonia se encontraba en una durísima disputa con la Unión Europea luego de las evaluaciones realizadas por Bruselas sobre el estado de derecho de Varsovia. La división de poderes no estaba clara, principalmente una reforma del poder Judicial, promovida por el Gobierno conservador de Ley y Justicia, hizo sonar las alarmas del ente supranacional.
Hoy, Polonia son los brazos de Ucrania: logístico y de política exterior. Varsovia presiona a capitales como Berlín y París como nunca lo habíamos observado. Amagó con entregar tanques alemanes a Ucrania sin el consentimiento del canciller Scholz. La decisión no es nimia si se analiza luego de la decisión que tomó Washington y Berlín sobre la creación de la alianza de los tanques.
Alemania, por su parte, ha pasado página al capítulo glorioso de Angela Merkel. Quién lo hubiera pensado. Merkel dejó el poder el 8 de diciembre de 2021. Pocas semanas antes del inicio de la invasión a Ucrania. Un año después, Alemania ha roto la dependencia del gas ruso. La metáfora de los estallidos en los dos gasoductos que unían a los cuerpos energéticos ruso y alemán, se aplica en el día a día.
Alemania está interiorizando la guerra. Protección Civil ha aconsejado a los ciudadanos acumular en sus hogares agua potable, alimentos no perecederos, velas, radios.
Según una encuesta de YouGov para la agencia DPA, uno de cada 10 alemanes se declara dispuesto a empuñar las armas para defender su país; un 5% se ofrecería como voluntario para el servicio militar.
¿Quién recuerda a Merkel?
Polonia y Alemania han cambiado la matriz europea.
No es una guerra, son varias.
El viernes 24 de febrero lo explicaré.
@faustopretelin

