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Los hilos sueltos del caso Grupo Savi
Algo que llama poderosamente la atención en torno al caso de la distribuidora de medicamentos Savi -acusada de haber ganado con un documento apócrifo una licitación del IMSS el año pasado- son los tiempos. En realidad no nos checan.
¿Por qué el Órgano Interno de Control (OIC) del IMSS está acusando y emplazando a la empresa a una posible inhabilitación justamente ahora? ¿Por qué justo al cuarto para las 12, es decir, a unos días de que arranque la nueva ola de licitaciones para los fármacos del 2015?
La duda se agranda sobre todo si consideramos que esta investigación viene desde hace ¡10 meses!
Fue a principio de este 2014 cuando dos empresas se inconformaron -una de ellas Asofarma- cuestionando la licitación que ahora se ha convertido en tema de todos. Para entonces, el OIC no dijo nada. Lo dejó así. Digamos que le dio carpetazo. Ahora, justo a unos días de las licitaciones para el año próximo, reabre el caso. ¿Se debe a que no resiste la presión pública o mediática? ¿O a que hay interés por mover hilos en favor del otro lado?
Hay versiones de un posible vínculo entre Fármacos Especializados y el equipo que conforma el OIC. No lo tenemos de cierto, pero haría sentido la versión si consideramos que el más beneficiado de que Savi no llegara a participar en la próxima licitación -en caso de ser inhabilitado- sería Fármacos Especializados.
En efecto, sería el mayor ganón, pues Fármacos Especializados, encabezada por Francisco Pérez, concentra más de una tercera parte del mercado público de medicamentos que asciende a más de 50,000 millones de pesos anuales.
La empresa que le ha hecho mella en los últimos años es justamente Savi Distribuciones, encabezada por Jorge Escalante, con 18 años de vida, que en los últimos tres ha crecido a ritmos de 25% anual, gracias en parte a los vencimientos de patentes.
Un punto importante, nos dice Escalante, es que Savi tiene una carta respaldo donde Zurich Farma, de Omar Álvarez, se hace responsable del registro y todos los documentos entregados para la licitación de doxorrubicina. Así es que tienen la certeza de que la OIC no puede culparlos del ilícito, porque si bien son los que firman el contrato, realmente son intermediarios, pues el registro o permiso del fármaco es siempre propiedad del laboratorio farmacéutico.
Otro dato es que la licitación abarcaba 12 claves de distintos medicamentos, de las cuales Savi ganó ocho. La única donde hubo problema fue en la de doxorrubicina de Zurich Farma.
Ahora, con el vínculo IMSS-Cofepris ya quedará claro que la responsabilidad de verificar la autenticidad de los registros sanitarios será de la institución -en este caso el IMSS- que checará con Cofepris antes de darlos por válidos, algo que evidentemente da certeza a las distribuidoras.
Mientras se resuelve el caso el daño ya está hecho, pues el nombre de Savi se ha puesto en duda y sus empresas representadas ante el gobierno -alrededor de 45 para la megalicitación- podrían dudar en ir en la licitación con Savi.
IMSS frena ominoso deterioro financiero
Y para continuar con el IMSS, su director general, José Antonio González, habló claro en torno a la precaria situación del organismo. En la 105 Asamblea General aseguró que ya han frenado el ominoso deterioro financiero y en el 2013 se redujo a la mitad el uso de la reservas para tapar el hoyo: de 24 a 12,000 millones de pesos anuales. Y ello se alcanzó, expuso ante más de 2000 asistentes en la Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional Siglo XXI, sin aumentar cuotas obrero-patronales ni reducir la calidad de los servicios, en un proceso inédito de formalización de la economía. Para no cejar el paso, su estrategia ahora se basa en un ambicioso plan de desregulación, simplificación y digitalización.