La determinación de los costos de producción tiene varias finalidades, como elemento auxiliar del agricultor en la elección del cultivo y la tecnología que será utilizada o bien para poder presupuestar y estimar las necesidades de capital, así como su posible retorno y utilidad.

El costo de producción es una herramienta indispensable para la toma de decisiones y el establecimiento de controles. La determinación de los costos de producción tiene varias finalidades, como elemento auxiliar del agricultor en la elección del cultivo y la tecnología que será utilizada o bien para poder presupuestar y estimar las necesidades de capital, así como su posible retorno y utilidad.

Para ello debe entenderse como costos variables a las cantidades que se erogan con relación a la cantidad productiva en un periodo de tiempo determinado. Por ejemplo, el gasto en semillas, fertilizantes y pesticidas.

En tanto, los costos fijos son las erogaciones en que se incurre en un determinado periodo de tiempo relativo a la cantidad producida independiente al uso del capital fijo de las propiedades, impuestos, mano de obra permanente, entre las depreciaciones de las máquinas y los equipos, intereses sobre capital empleado, impuestos fijos, seguro y gastos de arrendamiento.

A partir de lo anterior, si se considera el rendimiento y los costos de producción por tonelada de maíz en diferentes zonas productoras en el país y Estados Unidos, se puede apreciar que los rendimientos más altos se obtienen bajo condiciones de riego con respecto a los de temporal.

Sin embargo, en términos generales es posible afirmar que en esos casos existe una menor rentabilidad, ya que el costo por tonelada producida es más elevado que el que se obtiene en condiciones de temporal.

Este análisis se puede descomponer por rubro de gasto, con lo que se llegaría a la conclusión de que existen oportunidades de mejora específicas, mismas que los servicios de asistencia técnica tienen que atender eficazmente para reducirlos.

Así, en cada estado y en cada zona agroecológica la elaboración de los costos de producción por parte de los consultores técnicos es un apoyo fundamental, a partir del cual se podrá ir generando mayor información que contribuya para una mejor administración y elección de las mejores prácticas y tecnologías de producción que maximicen la rentabilidad.

*Miguel Gerardo Ochoa Neira es subdirector de la DGA de Inteligencia Sectorial en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]