La crisis de pagos a proveedores no ha terminado, es cierto que se reconoce un avance importante, pero que hay temas incómodos como que hay compañías a las que no les pagan desde hace un año.

Pemex tiene una cartera de pago de adeudos razonable entre 20,000 y 25,000 millones de pesos mensuales, pero como en todo, el diablo está en los detalles.

Hay una serie de pasos a seguir para poder cobrar, no necesariamente oficiales. Primero piden una cosa diferente a la del contrato, parecida, pero diferente, luego se ajustan y al final se revisa si efectivamente eso necesitaba tener Pemex.

Viene la etapa de conciliación entre proveedores y petrolera; luego, revisar si hay un uso correcto de los recursos como si fuera responsabilidad del proveedor saber si se usaron bien o no los dineros y al final, entrar al sistema de Codificación de Pagos y Descuentos, el famoso Copade. Una vez dentro de esta lista, que puede tardar hasta un año en resolverse, los pagos pueden llegar en 180 días. Pero si eres una empresa extranjera la cosa se pone peor. No importa que estés a punto de cerrar tus operaciones o que el ducto ya esté terminado. No, todavía tienes que pasar por el proceso de que aunque tu contrato esté pactado en dólares se te va a pagar en pesos y no con la cotización del día que sale tu cheque, sino la de dos días hábiles antes.

Para ello Pemex se inventó el USMX, mejor conocido como los Panchólares. Este tipo de cambio preferencial determina que si hay una pérdida cambiaria, la misma será asumida por el proveedor, no se paga dólar por dólar, sino dólar por Panchólar.

Ahora, en este momento las empresas están sudando para entrar al Copade porque hasta que no estás en ese sistema no se cuenta como adeudo el contrato. No importa que ya esté el ducto de 300 millones de dólares terminado y en pruebas o que el despacho de un nuevo pedido de mercancía se haya hecho o que incluso ya se tengan que cambiar. Si no estás en el sistema, no es adeudo y no se cuenta. Los cálculos más razonables que hacen los proveedores es que la fila para entrar al Copade es mucho más grande que lo pagado mensualmente. Se dice que son por lo menos 50,000 millones de pesos los que se tienen en el proceso de conciliación y ajuste.

Buzos.

1.-La desaparición, en los hechos, de Pemex Procurement International (PPI) tiene a más de uno dando vueltas. En los últimos seis meses ya corrieron a prácticamente todos, el recorte de un día para otro fue de unas 40 personas y los proveedores no saben que puerta tocar.

PPI era la manera en que compraba Pemex sin tener que ser controlada por auditoría alguna; hacia contratos y compras por cuenta y orden de Pemex y ahora está a punto de desaparecer como llegó, sin ruido y sin cuentas claras.

2.-Al menos cuatro grupos gasolineros importantes del país están pidiendo se ponga mucha atención sobre lo que está ocurriendo en la subgerencia de atención a Estaciones de Servicio del Valle de México, a cargo de Justo Fernández. Por cierto, esta subgerencia está en sus últimos días. En enero desaparece y será sustituida por una nueva estructura y nuevos jefes.

3.-El que parece viene de regreso con los farmouts bajo el brazo es Gustavo Hernández García, director operativo de PEP.