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Lombricomposta y recuperación orgánica del suelo
México cuenta con 1 millón 959,200 kilómetros cuadrados de superficie continental, de los cuales 310,200 kilómetros cuadrados corresponden a superficie de agricultura y 274,300 a pastizal; es decir, 15.8 y 14% respectivamente, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Desafortunadamente, 64% de los suelos en el país presenta algún tipo de deterioro, según la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
La pérdida en la fertilidad de los suelos agropecuarios afecta el desarrollo de la cobertura vegetal que reduce el impacto de la lluvia sobre la tierra, agravando los efectos de la erosión hídrica y eólica. Asimismo, las prácticas agropecuarias no sustentables aceleran el proceso de deterioro del suelo.
El proceso de degradación del suelo afecta tanto las características físicas como químicas del mismo. Por la parte física se puede mencionar la estructura, profundidad y pendiente, entre otras, mientras que por la parte química, la presencia de materia orgánica, acidez, salinidad y capacidad de intercambio catiónico, entre otros.
Una estrategia viable para la recuperación de la materia orgánica y fertilidad del suelo es la aplicación de humus de lombriz o lombricomposta, la cual se entiende como el proceso de degradación de residuos orgánicos a través de la digestión de lombrices y microorganismos que aceleran la descomposición de dichos residuos, obteniéndose del proceso un material con alto contenido de nitrógeno, potasio, fósforo, magnesio, minerales y micronutrientes necesarios en la agricultura, así como mejoradores del suelo.
Principalmente, se utiliza la lombriz roja californiana (Eisenia fetida) para la producción de lombricomposta, dada su habilidad de consumir hasta 100% de su peso de manera diaria, así como duplicar su población en un periodo de tres meses.
La aplicación de lombricomposta aporta de manera natural hormonas para el crecimiento de cultivos, así como enzimas y una población microbiana benéfica, que a diferencia de la aplicación directa de estiércol se encuentra libre de patógenos.
Adicionalmente a los beneficios para el cultivo, la lombricomposta reduce la erosión, mejora la retención de humedad, drenaje y la estructura del suelo.
La implementación de insumos orgánicos de compostaje como la lombricomposta ayuda a reducir la dependencia de fertilizantes químicos, permite transitar hacia una producción agropecuaria sustentable, reducir y revertir el deterioro del suelo productivo, así como elevar la nutrición y productividad del campo mexicano a través de prácticas amigables con el ecosistema.?
*Luis Daniel Núñez Guzmán es especialista de la Subdirección de Diseño de Programas en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. ?
dnunez@fira.gob.mx