Italia sigue sin gobierno aunque el pacto entre los dos partidos extremistas, cuyos programas ideológicos parecían incompatibles, va tomando forma.

El lunes, la alianza de populistas postuló a un personaje desconocido en el mundo de la política, el profesor universitario Giuseppe Conte, especialista en derecho civil y administrativo, un hombre alto, elegante, con corte italiano y un currículum de 12 páginas (aunque ya salieron algunos reclamos sobre la cosmética del mismo).

El afable de Conte será la cara moderada de la alianza de los partidos populistas Movimiento 5 Estrellas y La Liga, cuyos programas de gobierno alarman a las altas esferas europeas por su elevado grado de euroescepticismo y su clara proclividad a incrementar el gasto público.

El Movimiento 5 Estrellas fue el partido más votado en las recientes elecciones y sus rasgos son anómalos para Bruselas: anarquista, antieuropeo, extrema izquierda y antiinmigrante. Su eslogan es “Va fan culo!!!” (“A tomar por culo”).

Por su parte, La Liga es un partido nacionalista de derecha, que en su momento fue vinculado con fascistas.  El partido  nació en el norte del país.

Los dos partidos han mostrado fuertes críticas hacia el euro, inclusive, en un borrador filtrado la semana pasada a los medios, coincidían en sacar a Italia de la eurozona, sin embargo, el viernes dijeron que no lo harán.

Sobre la inmigración, La Liga desea sacar de Italia a medio millón de personas que, en su mayoría, han llegado después de la guerra civil en Siria.

Italia es la tercera economía europea y su deuda mantiene, desde años atrás, encendidas las alarmas de Bruselas. Se trata del segundo país de la eurozona que más deuda acumula, sólo por detrás de Grecia, equivalente a 130% del PIB.

Los recelos de los inversionistas hacia la deuda italiana elevan la rentabilidad exigida a su bono a 10 años hasta el entorno de 2.4%, sus máximos desde el mes de julio.

A más corto plazo, el interés de su bono a dos años sube hasta 0.25%, sus máximos desde diciembre del 2016, y se afianza como el único de este plazo de la eurozona, junto al de Grecia, que se desmarca de las tasas negativas de interés predominantes en el resto de deudas.

“El ajuste de los últimos días ha sido violento (pero) no estamos aún a niveles inquietantes”, declaró Jean-François Robin, especialista de Natixis sobre el mercado de obligaciones.

La Liga Norte quiere bajar masivamente los impuestos a empresas como de particulares a dos tazas únicas de 10% y 15%; el Movimiento 5 Estrellas quiere establecer salario universal que costaría 50,000 millones de euros. Dos programas políticamente incompatibles y financieramente irrealistas que acabarían de destrozar las finanzas italianas.

Así que en cuestión de horas vemos la llegada de una coalición populista que retará abiertamente a la Unión Europea. Una institución que, después del Brexit, hubiese podido haber intentado reconectar con los ciudadanos de los países miembros pero que, al no haber hecho nada, ha favorecido la llegada a la cabeza de la tercera economía europea del gobierno “Va fan culo Europa”.

Los mercados esperarán las primeras decisiones del gobierno de Conte para reorientar su rumbo.

Veremos.