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Las rivales de Madero
Son hechos consumados: el jefe nacional del PAN, Gustavo Madero, presentó ayer el Estatuto reformado ante el Consejo General del IFE, donde deberá ser validado. Si las impugnaciones de un grupo antimaderista entre ellos destaca Jorge Manzanera resultaran improcedentes, procede la convocatoria para renovar al Consejo Nacional del blanquiazul.
Y después en noviembre, a más tardar vendrá la convocatoria para elegir al presidente del Comité Ejecutivo Nacional. El primero, si el nuevo Estatuto es ratificado, será electo por el voto secreto y directo de los 400,000 militantes inscritos en el padrón partidista.
Hasta entonces de acuerdo al plan definido y hasta ahora ejecutado implecablemente Madero Muñoz anunciará su decisión de optar por la reelección, a la que tiene derecho. En la ruta de sus propias definiciones está el exgobernador de Guanajuato, Juan Manuel Oliva, aunque ha decidido realizar una profunda auscultación .
Sin prisa, pero con determinación, hay otras interesadas en lograr otro hecho inédito dentro de la historia panistas: que una mujer, por primera vez, llegue a la presidencia del CEN.
Hace unos meses, Gabriela Ruiz del Rincón cumplió 25 años de militancia, y lo mismo puede presumir de cercanía y trato frecuente con los panistas más tradicionales léase El Yunque.
Originaria de Culiacán, Sinaloa como su primo, Manuel Clouthier estudió relaciones industriales en el ITESO, y habría cumplido con una exitosa carrera en la iniciativa privada de no haber aceptado la invitación del Maquío para llevar las finanzas de su campaña presidencial, en 1989. Tan bien lo hizo, que Luis H. Álvarez la nombró oficial mayor del CEN del PAN en 1993, y Diego Fernández de Cevallos la dejó a cargo de la tesorería de su campaña presidencial.
En 1997, Felipe Calderón se convirtió en el jefe nacional del PAN y por recomendación de Juan Ignacio Zavala entonces vocero de la PGR invitó a Ruiz del Rincón a dejar el equipo del procurador Antonio Lozano Gracia (era la coordinadora administrativa del abogado de la nación) para regresar a la administración de la hacienda panista.
Durante casi tres lustros controló las finanzas partidistas, y en ese periodo administró los recursos erogados por tres candidatos presidenciales hasta el año 2000, cuando incursionó en los cargos políticos como coordinadora de la oficina de atención a los diputados locales. En el 2006 resultó electa senadora, por la lista nacional. Convocada por César Nava, comenzó a realizar tareas de organización partidista en la huasteca y fue delegada por el CEN en Veracruz, Puebla y San Luis Potosí, donde aún conserva aliados poderosos. En el 2010, tras de la división del calderonismo, decidió respaldar públicamente la postulación de Roberto Gil Zuarth a la jefatura nacional del PAN.
La nominación de la exsenadora representa una seria amenaza para aquellos que dan por sentado que controlan al partido. Sus relaciones con numerosos sectores de la élite del PAN, el reconocimiento de pesos pesados como Diego Fernández, Luis Felipe Bravo Mena, y el respaldo estratégico de Jorge Manzanera, el hombre que mejor conoce las entrañas del partido, apuntarían a una contienda mucho más cerrada.
Efectivamente, es prima de los Clouthier y sobrina de Jorge del Rincón, exalcalde de Culiacán, retirado de la vida partidista, pero con gran ascendente entre el panismo sinaloense.
Heredera de Maquío, simpatizante de El Yunque, emparentada con las principales familias panistas de Sinaloa el exsecretario de Desarrollo Social, Heriberto Félix, también es su pariente en segundo grado Ruiz del Rincón anunciará esta semana su decisión de competir por la presidencia del PAN.
La candidatura de Gabriela Ruiz alteraría el equilibrio interno de fuerzas de cara a uno de los momentos más importantes que vivirá el partido a fin de año, y sin duda concitaría criticas y descalificaciones, pues como responsable de las finanzas partidistas le tocó el caso Amigos de Fox . Otros dirían que es representante del Yunque, corriente interna que por ahora sólo ha tomado la decisión de impedir que los calderonistas (léase Ernesto Cordero) retomen el control del partido.
Hasta ahora, esa decisión es inapelable. La única posibilidad de cambio radica en algo que propios y extraños consideran inverosímil: que Josefina Vázquez Mota decidiera disputar con Gustavo Madero el respaldo de los panistas más tradicionales. Si esto ocurriera, por ejemplo, Heriberto Félix liderazgo más influyente del PAN en Sinaloa se volcaría a favor de su antecesora en Sedesol.
Poco a poco, la excandidata presidencial ha retomado sus actividades públicas. Está próxima a presentar un libro sobre las experiencias de migrantes mexicanos en EU y, también, pronto cumplirá un reto personal que le sirvió de catarsis después de las experiencias amargas de la campaña presidencial: correr un maratón a sus 52 años.
En la ruta para su reelección, el actual jefe nacional del PAN podría enfrentar a puras mujeres y es que dentro del calderonismo crece la corriente que impulsa la nominación de la senadora Gabriela Cuevas, quien cuenta con sólidos respaldos en caso de que decida emprender la aventura de ponerse al frente del principal partido de oposición al PRI.