La sustentabilidad ha dejado de ser una opción y se ha convertido en una necesidad apremiante. Debemos comenzar a adaptarnos a la coyuntura global. Actualmente, el debate ha dejado de centrarse en si el cambio climático existe, si es posible relacionarlo con la actividad humana o cuándo sentiremos sus consecuencias, para convertirse en una problemática tangible que todos deberíamos estar combatiendo.

Aquellos líderes corporativos que han entendido que la sustentabilidad es un camino a la eficiencia, más que un valor agregado, están logrando grandes ahorros y consolidando la reputación de sus empresas. Tanto ha sido el interés del mundo empresarial que, de acuerdo con la encuesta Desarrollo Sostenible en México 2018, elaborada por la consultoría KPMG, 98% de los directivos mexicanos considera el tema como crítico y relevante para el futuro de sus organizaciones, y 87% ya lo está incluyendo en su estrategia.

En Unilever creemos firmemente que la sustentabilidad es negocio. En el 2010 lanzamos el Plan de Vida Sustentable Unilever, la estrategia del negocio con la cual hemos logrado grandes avances, además de ir en línea con lo que los consumidores desean, pues cada vez son más los que eligen productos o servicios que se alinean con sus valores. Nuestras investigaciones muestran que 54% de los consumidores quiere comprar de forma sustentable y un tercio de ellos ya lo hace. ¡Es una gran oportunidad de mercado!

Con la puesta en marcha del Plan de Vida Sustentable Unilever, hemos disminuido riesgos asociados al cambio climático y escasez de agua en toda nuestra cadena de valor. Por ejemplo, en México 100% de frutas, cacao, leche, vegetales y hierbas que usamos para la producción de nuestros productos proviene de fuentes sustentables, con lo que aseguramos un abastecimiento constante e impulsamos a los sectores agrícolas.

Por otro lado, hemos reducido costos, al generar menos desperdicios y disminuir el uso de energía, materias primas y recursos naturales, con lo que logramos ahorros de más de 600 millones de euros desde el 2008.

Esto nos ayuda a construir confianza, pues nos mantiene relevantes para los consumidores y fortalece nuestras relaciones con las audiencias clave, como los estudiantes, pues hoy somos el empleador elegido por los graduados, dentro de las empresas de consumo masivo en 50 países.

Y finalmente, sabemos que impulsa el crecimiento. En el 2018 nuestras marcas con propósito (como Hellmann’s, Knorr, Dove y Helados Holanda) crecieron 46% más rápido que el resto del portafolio, y nos dieron 70% del crecimiento de la facturación de Unilever a nivel global.

Esto nos ha demostrado que la sustentabilidad es una oportunidad de negocio y un proyecto de inversión para sostener a la compañía en el largo plazo. Ser una empresa responsable y proactiva a favor del medio ambiente y de las comunidades no solamente otorga un valor agregado a un producto o a una marca, sino que se vuelve un indicador de estabilidad financiera, de rentabilidad y de compromiso con el planeta. Las empresas tenemos que aprender a transformamos y reinventarnos, para llevar a los consumidores mejores productos y servicios, a la par de sumar esfuerzos por un futuro mejor para todos.

*Directora de Asuntos Corporativos de Unilever México & Caribe.