¿El fiscal Gertz Manero y sus asesores ponderaron todas las implicaciones de entregarle al presidente un cheque, cuyos fondos pertenecen al Infonavit? Al parecer, no.

Con la urgencia de desmentir su renuncia que durante todo el fin de semana se comentó entre funcionarios, medios y redes, el abogado se apersonó en el show de la mañana que conduce AMLO, y al estilo de los programas de variedades entregó un cheque por 2,000 millones de pesos.

Para no incurrir en irregularidades, ambos se guardaron el origen de los recursos, pero poco duró el sigilo. Después se supo que eran parte de una devolución por la cancelación de un contrato favorable a conocidos constructores. Ahora nos enteramos de que se trata de la empresa Telra que en el 2015 fue elegida para hacer reparaciones y adaptaciones a casas bajo control de la institución.

La ley establece que cada centavo que entra y sale del erario debe tener justificación y sustento. Nadie, ni siquiera el presidente, tiene atribuciones para modificar presupuestos que no han sido previamente autorizados por la Cámara de Diputados.

Tras recibir el cheque, López Obrador habló de gastarlos en la compra de medicamentos o en el pago de los premios de la rifa del avión que terminó en coperacha.

Otra vez, es de primaria. Los 2,000 millones pertenecen al patrimonio del Infonavit y son parte de los más de 5,000 millones del contrato mencionado. No sabemos si lo restante será reembolsado; ya se consumió en obras o litigios o se tendrá que disponer de los mismos 2,000 millones o más para enfrentar juicios, en caso de que los empresarios, al quedar tan evidenciados y en riesgos jurídicos, recurran a los tribunales.

El asunto es más complejo de lo que parece. En cristiano, es dinero que pertenece al ahorro de los trabajadores y las aportaciones de los patrones. Surgen varias dudas. ¿En calidad de qué la fiscalía entregó el recurso? ¿Es producto o está relacionado con algún delito? ¿El presidente se lo entregará a Hacienda o lo guardará en su escritorio?

En el caso están involucrados los directores del Infonavit en el sexenio pasado, el hoy gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, en cuyo ejercicio se otorgó el contrato, y David Penchyna, con quien se canceló.

La lista no para ahí. Con responsabilidad o sin ella, están los miembros del Consejo de Administración que en el 2015 aprobaron el contrato y ellos u otros que en el 2017 decidieron cancelarlo.

A la lista hay que incorporar a los administradores del Infonavit para determinar su responsabilidad en los procesos y, más importante, saber si hay quebranto patrimonial.

Se trata de 5,088 millones de pesos que salieron de las arcas del Infonavit. ¿Qué dice de todo esto la Auditoría Superior de la Federación? ¿De qué manera se procesó el egreso de los recursos y cómo fueron justificados?

¿Ya tomaron nota la Cámara de Diputados y las comisiones de Hacienda, Presupuesto, Vivienda y las vinculadas con la defensa de los derechos de los trabajadores?

El abogado de la nación lució renovado entregando un cheque al presidente y prometió regresar con más; podríamos especular sobre su autonomía, pero por el momento confiemos en que se despejarán todas las dudas que despierta el cheque de BBVA y las que vengan.

Al margen

Si todos los mexicanos que ganan en las loterías pagan impuestos, ¿como por qué quedarán exentos los que ganen en la rifa de López Obrador? ¿Cada cachito que se venda será deducible? ¿Cuánto le costará al país en condonaciones y deducibilidades?

Juan María Naveja

Comunicador

Al Margen

Es analista, consultor y conferencista. Autor del libro Periodismo Radiofónico una Revisión Inconclusa, Editorial Porrúa y Coautor de Comunicación Política 2.1 modelo para armar, Editorial Etcétera.