En una carta intitulada “Más allá de dejar de fumar: Investigar la nicotina medicinal para prevenir y tratar el Covid-19” publicada por Hilary A. Tindle y colaboradores, se hace un recuento que, en ausencia de tratamiento o vacuna, la pandemia SARS-CoV-2 desafía a la comunidad médica a identificar nuevas estrategias de contención.

Describe la hipótesis nicotínica propuesta por J.P. Changeux y cols: que los receptores de acetilcolina nicotínicos pueden ser una diana terapéutica para reducir la infección por SARS-CoV-2 y mitigar la enfermedad de Covid-19. El análisis de dicha hipótesis podría tener implicaciones para prevenir y tratar la enfermedad Covid-19 entre miles de millones de pacientes y proveedores de atención médica, incluidos los que fuman cigarrillos y los que no.

Existe evidencia epidemiológica que hay menores tasas de infección por SARS-CoV-2 entre los fumadores y podría explicarse, por la exposición a la molécula de nicotina, que modula el sistema de renina-angiotensina-aldosterona, la cascada fisiológica implicada en complicaciones pulmonares, cardiovasculares, renales y neurológicas de la patogénesis Covid-19.

Si la molécula de nicotina reduce la expresión de la enzima convertidora de angiotensina 2, negando así la entrada de partículas virales en las células, entonces la administración exógena de nicotina podría reducir las tasas de infección por SARS-CoV-2, hipótesis que debe seguirse estudiando para obtener evidencias más contundentes.

Debo enfatizar que la nicotina medicinal ha sido aprobada por la FDA, económica, sin receta y podría ser una terapia fácilmente disponible, segura, que incluye un bajo potencial de adicción y pocas contraindicaciones.

Está absolutamente probado el efecto nocivo del tabaquismo en la salud, en la vida de las personas y en quienes rodean a los fumadores; más aún, si están expuestos al humo de segunda mano. Por ello, debe discutirse en la Cámara de Diputados, la conveniencia de aprobar alternativas de dispensación de nicotina sin combustión, tales como la terapia de reemplazo de nicotina, el cigarro electrónico y el tabaco calentado.

La diferencia de riesgo entre el cigarro convencional y las alternativas mencionadas ha sido aceptada por el Real Colegio de Médicos del Reino Unido y los productos recién autorizados este mes por la FDA para la comercialización del sistema de calefacción de tabaco IQOS con información de "exposición reducida".

En nuestro país la pandemia de Covid-19 provocada por el SARS-CoV-2 está causando dolor en el seno de muchas familias. En muchas de ellas por la pérdida de uno o varios seres queridos, en otras por la pobreza que les ha generado y en otras por trastornos sociales con la violencia intrafamiliar incluida.

La base de datos abiertos del Gobierno Federal al 19 de julio de 2020 consta de 821,922 registros de contagios con 35 variables en cada uno de ellos. Entre las variables registradas está si las personas tienen el hábito del tabaquismo, que ha sido señalado como un factor de riesgo para el resultado final del Covid-19.

Del total de registros, 334,621 (de 18 años y más) fueron positivos a Covid-19, teniendo hábito del tabaquismo el 12% de ellos. La proporción de mortalidad por Covid fue del 13% en los que fumaban y del 11% en los que no fumaban, siendo esta diferencia no significativa.

Cito el estatus actual declarativo de la Organización Mundial de la Salud: “…insta a investigadores y medios de comunicación a ser prudentes y evitar difundir la idea no probada de que el tabaco o la nicotina podrían reducir el riesgo de padecer Covid-19…".

Por último, la ciencia debe seguir investigando en todo el arsenal disponible hasta en tanto no se tenga una profilaxis eficaz y segura para combatir la pandemia por SARS-Cov-2.

Registrados los hechos de tasas más bajas observadas de infección por SARS-CoV-2 entre las personas que fuman, el potencial hipotético de la nicotina medicinal para reducir la infección y mitigar la gravedad de la enfermedad, y la viabilidad de utilizar la molécula de nicotina para individuos que no fuman, la nicotina medicinal debiera examinarse rápidamente para determinar el papel en la prevención y el tratamiento del Covid-19.

En la base de datos https://clinicaltrials.gov existen cuatro ensayos clínicos que estudian la hipótesis nicotínica.

*El autor es diputado federal, médico certificado en cirugía general, doctor en ciencias y en Administración Pública.

Refencias

  • Tindle, H.A., P.A. Newhouse, and M.S. Freiberg, Beyond Smoking Cessation: Investigating Medicinal Nicotine to Prevent and Treat COVID-19. Nicotine Tob Res, 2020.
  • Changeux JP, Amoura Z, Rey F, Miyara M. A nicotinic hypothesis for COVID-19 with preventive and therapeutic implications [published online ahead of print April 22, 2020]. Qeios. 2020:FXGQSB.2. doi:10.32388/FXGQSB.2.
  • https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/fda-authorizes-marketing-iqos-tobacco-heating-system-reduced-exposure-information
  • Royal College of Physicians (2016), Nicotine without smoke: Tobacco harm reduction, Reino Unido, 28 de abril de 2016, p. 3. https://www.rcplondon.ac.uk/projects/outputs/nicotine-without-smoke-tobacco-harm-reduction
  • https://www.gob.mx/salud/documentos/datos-abiertos-152127
  • OMS Declaración de la OMS: consumo de tabaco y COVID-19 https://www.who.int/es/news-room/detail/11-05-2020-who-statement-tobacco-use-and-covid-19