Buscar
Opinión

Lectura 3:00 min

La indiferencia mata

Armando Regil Velasco

El presidente de México sólo tiene oídos para escuchar lo que le conviene, a quien lo halaga o lo reafirma. Todo aquel que se atreva a pronunciar algo distinto a lo que él quiere automáticamente es ignorado o descalificado.

Así lo volvió a demostrar cuando una colombiana se le acercó en el aeropuerto de la Ciudad de México. Desesperada como millones más que sufren la barbarie de la dictadura castro-chavista en Venezuela y sus efectos en Colombia, le pidió ayuda: “Usted sabe que estamos sufriendo, ¿cómo nos va a ayudar?”.

“Venezuela es una dictadura, hay mucha gente sufriendo, muriendo de hambre y usted no puede ser indiferente a eso. Porque si usted dice que quiere a las personas como dice que las quiere, no puede ser indiferente al hambre de un pueblo y al sufrimiento. La gente se muere sin medicamentos. La indiferencia también mata”.

“Yo no me meto en asuntos de otros países”, respondió el presidente. Con el cinismo que caracteriza a una persona cuyo ego rebasa cualquier expectativa (mientras aparenta supuesta empatía e interés en la gente), la respuesta fue acompañada de una risa burlona y la indiferencia absoluta a quien le hablaba. Se siguió tomando fotos con otros pasajeros como si nada pasara. No es la primera vez que sucede.

Esta postura tan lamentable para México y los mexicanos que sentimos verdadera empatía y solidaridad con nuestros hermanos venezolanos se reafirmó con la negativa del presidente de apoyar la exigencia del Grupo de Lima para que el dictador Nicolás Maduro no se presente y no gobierne un periodo más.

El presidente de México no sólo ha ignorado la petición de países vecinos y socios, también ha despreciado el llamado desesperado de millones de venezolanos que exigen, con dignidad, elecciones libres para lograr un cambio de régimen de manera pacífica y democrática.

La indiferencia del presidente no sólo es con los venezolanos sino con todo aquel mexicano que legítimamente lo cuestione, le proponga o le exija cualquier cosa distinta a lo que él quiere escuchar, hacer o imponer. Se le olvida que la vida da muchas vueltas y cada vez más rápido.

El silencio cómplice del presidente en apoyo a su amigo Nicolás Maduro no me representa como mexicano. Aunque en México tengamos un presidente que se niega a reconocer esa dictadura, somos millones de mexicanos los que queremos un mejor país para nosotros y para los venezolanos.

Si la indiferencia es su respuesta constante, la nuestra tiene que ser organizarnos de una manera nueva, actuar y hacer que las cosas sucedan antes de que sea tarde. Si algo tiene que morir, es precisamente la indiferencia. Si tanto nos molesta que él lo haga, nosotros empecemos a hacer todo lo contrario. Es buen momento para poner el ejemplo.

Twitter: @armando_regil

Temas relacionados

Armando Regil Velasco es Presidente Fundador del Instituto de Pensamiento Estratégico Ágora A.C. (IPEA)

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete