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La historia del SNTE (Primera de tres partes)
Durante las últimas semanas el tema de los maestros se ha mantenido presente en los medios de comunicación y como se ve eso continuará. En esta entrega les ofrezco un asomo a la historia del SNTE y su disidencia
Considerado como la organización sindical más grande de América Latina, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) tiene una historia plagada de caciques, disidentes, traiciones y reivindicaciones laborales.
Según el líder sindical disidente Artemio Ortiz, esta organización sindical se fundó en 1943, auspiciada por el Presidente Manuel Ávila Camacho cuando se aglutinaron a su interior diversos sindicatos que había en varios estados del país. Ese año se hizo un congreso de unificación, en el que resultó electo como primer líder de los maestros Luis Chávez Orozco.
En tanto, Jesús Martín del Campo, quien fue uno de los fundadores de la corriente disidente denominada Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de ese sindicato, refiere que el gremio se mantuvo con cierto nivel de discusión interna democrática únicamente durante dos periodos de su historia, entre 1943 y 1949. Este último año arribó a la Secretaría General Jesús Robles Martínez, quien se convirtió en el primer cacique en la historia del sindicato.
Formalmente, su periodo fue de 1949 a 1952; sin embargo, después controló a los secretarios generales que lo sucedieron hasta 1972. En esa época, la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación se caracterizó por su oficialismo, además de que se dedicaba a aplastar cualquier intento de disidencia o de expresión critica en cualquier sección.
De 1956 a 1960 surgió el llamado Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM), dirigido por Othón Salazar, que realizó destacadas manifestaciones particularmente en el Distrito Federal. Los maestros adheridos a esa organización ganaron la Sección 9 en el Distrito Federal, que era en ese entonces la de mayor membresía dentro del SNTE. Sin embargo, el movimiento fue aplastado. Salazar terminó en la cárcel y no pudo competir por la Secretaría General precisamente de esa sección capitalina.
En 1972, Othón Salazar se enemistó con el Presidente de la República Luis Echeverría. El gobierno federal impulsó un movimiento en contra del líder sindical encabezado por Carlos Jonguitud Barrios y logró derribar del puesto al último Secretario General manejado por Salazar, de apellido Olmos. De esa forma Jonguitud se convierte en el siguiente cacique del SNTE con el apoyo del gobierno, subordinado a él.
Martín del Campo cuenta que durante el periodo en el que este líder controló a los maestros se registraron diferentes hechos de represión en contra de disidentes patrocinados por él, a quien se le atribuye haber mandado matar a varios de sus enemigos políticos dentro del sindicato, entre ellos el maestro Misael Núñez Acosta, asesinado en el Estado de México.
En entrevista, explica que para ejercer el control de ese gremio una vez que había dejado la Secretaría General, Jonguitud creó una corriente denominada Vanguardia Revolucionaria, de la cual se declaró presidente vitalicio y era la que dominaba a los secretarios generales del SNTE.
El potosino tenía una casa en la colonia del Valle, del Distrito Federal, que fungía como su cuartel general, desde donde dirigía el destino del sindicato, aunque éste tenía sus oficinas en otro recinto, donde despachaba el líder formal en turno de los docentes.
En la siguiente entrega el surgimiento de la coordinadora y la historia de cuando pudo tomar la dirigencia del SNTE y no lo hizo.