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La guerra y el clima, todo influye en la volatilidad de los commodities
Todo parece jugar en el ajedrez de los insumos, el consumo en Estados Unidos continúa a buen ritmo, la guerra entre Rusia y Ucrania sigue poniendo reglas, todo influye en un cambiante mercado
Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Te saludo con mucho gusto. Arranco con las notas de descargo utilizando la frase que hiciera famosa el personaje de “la Chimoltrufia” que como decía una cosa, decía otra.
Esto no puede ser mejor aplicado en la explicación de la narrativa que peloteamos de manera cotidiana en nuestros mercados de commodities. Hace un par de semanas el corredor de granos en el Mar Negro hacía crisis cuando Rusia atacaba puertos ucranianos en el Danubio; la zona es delicada, pues del otro lado del rio es territorio OTAN.
El evento destapó el pánico y el mercado de trigo subió en Chicago hasta el límite de alzas permitido por sesión. “Limite arriba”, como se le dice al evento en el argot.
El tema es que ese levantón se dio en una operatoria relativamente delgada en volumen, dejando ver que en sentido estricto fue una estampida de posiciones incomodas que necesitaban neutralizar riesgos.
Para el caso, los especuladores del “managed money” acudieron prontamente a comprar posiciones de trigo que tenían previamente vendidas. Para los analistas fue fácil justificar la acción de precios usando el pretexto de la guerra; sin embargo, lo que en realidad sucedió es que se artilló una instrucción de compra fuerte en un mercado bajo de liquidez, y el resultado fue evidente.
Hoy la situación de la guerra sigue tan mal o peor que hace dos semanas, y, sin embargo, la semana pasada, a cambio de lo sucedido la anterior, vimos un efecto inversamente proporcional relativo de precios.
Chicago entró en liquidación y como el Mar Negro no da principios lógicos para acomodar la narrativa, nos vamos al clima en el hemisferio norte que de momento ofrece temperaturas templadas y eventos lluviosos repetitivos en el pronóstico de los próximos 15 días, esa condición brinda condiciones ideales para que los cultivos hagan su cierre productivo de manera cómoda.
Lo anterior lógicamente deriva en una producción suficiente, y en el orden del todo, una vez que la oferta deja de ser un blanco móvil, tendremos que hacer un cambio de óptica amplio para encontrar al consumo.
Ahí es donde el árbol de probabilidades se abre dramáticamente. El orden de arranque debería ser la zona de lo financiero, el mundo vio y sintió a la Reserva Federal de Estados Unidos subir las tasas nuevamente, y en el menaje que una posición neutral sobre lo que suceda en próximos movimientos de tasas, lógicamente guardando el propósito de ser dependientes de datos para evaluar contextos.
La economía norteamericana muestra resiliencia, el mercado laboral sigue vibrante, tal vez no a la misma intensidad de lo visto hace unos meses, aun así, vibrante, el consumidor no da muestras de detenimiento.
Los restaurantes tienen buena ocupación, las aerolíneas siguen operando en alta capacidad, la hotelería está bastante atareada y los consumos de gasolina siguen siendo incrementales, lo mismo sucede en muchos otros lugares del mundo, haciendo tal vez una excepción en China.
Sin duda el titán de la demanda está en una etapa lenta y se les ve con una fórmula cansada, el gobierno chino ha tenido que acudir al nacionalismo respecto de Taiwán y Hong Kong para distraer el fenómeno interno en el que el desempleo en la juventud es muy alto, y esas industrias tradicionales en los bienes raíces y construcción no encuentran vigorizarse.
China tiene que reinventar la fórmula interna, y muy probablemente lo hará; sin embargo, de momento, si el mundo cree que China nos impulsará económicamente, me parece que no encontrará la respuesta que busca.
El espacio presente de volatilidad en algún momento tendrá que ser frenado y me parece que la dirección natural del mercado de commodities agrícolas es hacia abajo.
Sudamérica en breve estará sembrando nuevamente, y técnicamente lo hará en medio de un clima muy diferente, sabemos que “la niña” no está más, y entre neutral y niño, el mismo esfuerzo de siembra del año pasado derivará en un ciclo muy generoso, o al menos normal para la producción.
En esa evolución seguiremos buscando consumo, acarreando inventarios en medio de un alto costo financiero para hacerlo y con la posibilidad de que en este cambio de ciclos y rumbo al primer trimestre del 2024, el mundo haga crecimiento en las existencias.
Como sabes, y lo dije en su momento, diré una cosa como dije otra, y muy seguramente en el manejo del inventario disponible, se esconderá la razón por la que el inventario existente no sea la expresión fiel del mercado según sus fundamentales. No aflojes el cinturón de seguridad aun, la nave no se ha detenido, y si bien no está en vuelo, sigue en movimiento.
¿Estás en buenas manos?