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La guerra rebasó los anaqueles
Vaya que la guerra juguetera entre Mattel México, dirigida por Roberto Isaías, y MGA Entertainment, liderada por Susana Kuemmerle, para adjudicarse la propiedad de la popular muñeca Bratz, no sólo se vio en los anaqueles de todos los principales centros comerciales del país, donde se bloqueaban entre ellas.
Hoy, el lío es más grande y podría desembocar en la salida de Kuemmerle.
Resulta que tres exempleados de Mattel que ahora trabajan para MGA en México, Pablo Vargas, Gustavo Machado y Mariana Trueba, están de regocijo ante los magros resultados de ventas de las populares muñecas Bratz y de la línea de juguetes Little tikes, pues hay que reconocer que ellos han colaborado con su grilla en todos los sentidos.
Estas marcas que comercializa MGA México han reportado ventas por debajo de lo esperado y se afirma desde territorio estadounidense y canadiense que los días de Kuemmerle están contados.
Adivine quién dicen sería su relevo, el ex Mattel, Pablo Vargas y que se escucha todavía tiene muchos amigos por los rumbos donde juega la Barbie, ¿será verdad?
Nestlé ajusta estrategia
Mientras Nestlé Corp, ha tenido que pagar 5.1 millones de dólares en salarios retroactivos a más de 800 trabajadores de sus plantas en Estados Unidos, en México la empresa que conduce Juan Carlos Marroquín y cuyas marcas más representativas son Nido, Gerber, Svelty, Nescafé, Carnation y su línea de cereales, enfrentará la crisis económica con un importante reajuste en sus operaciones.
Como primer paso bajará las comisiones de venta que recibían las unidades de negocios, ampliarán la lista de proveedores, fortalecerán las relaciones con socios como FEMSA de José Antonio Fernández (línea de agua embotellada), impulsarán las demostraciones en punto de venta, mantendrán sin incremento el salario de la mayoría de sus trabajadores y lanzarán al mercado productos que representen utilidades inmediatas, todo sea para sortear la crisis.
Otra que ajusta el camino
La tecnológica T-Systems México, liderada por Federico Casas-Alatriste Urquiza, ajusta su cartera de clientes y la diversifica, de ahí su incursión más allá del sector automotriz y su búsqueda de otras industrias, cosa que en principio resultaría cuando menos curiosa dado que su principal cliente fue Volkswagen durante años; pero una buena estrategia le ha redituado frutos que en tiempos de crisis le vienen muy bien.
Actualmente, Banobras y Bancomext ya son sus clientes, pero lo verdaderamente novedosos es que ha ganado un jugoso contrato con una de las mayores cerveceras, lo que le reportará 80% de lo que le factura actualmente a Volkswagen.
Esto tiene un gran merito, dado que se trata de una empresa (originalmente se llaman Gedas) que VW creó como su brazo en TI y era la que le daba el servicio y la consultoría.
Finalmente, Gedas la compró la tecnológica alemana T-Systems; en apariencia no tenía mayor dificultad para sobrevivir, al igual que Neoris con Cemex, dado que su cliente le facturaba tanto, que tenía un balance sano, pero con la caída de las ventas automotrices hay que reconocer que ha sabido crecer el tipo y número de clientes.
Así, el reciente contrato que se acaba de adjudicar en la industria cervecera le va a caer como una buena levadura que le suba su facturación, a pesar de que VW esté en serios problemas.
psuarez@eleconomista.com.mx