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La geopolítica de China
El mundo está esperando que China y EU implementen políticas que eliminen o reduzcan las tensiones y al mismo tiempo que realicen una cooperación sobre cuestiones globales como el crecimiento económico, políticas coordinadas de banca central, el Cambio Climático, disputas comerciales, regulación de IA, inversiones que preserven las cadenas de suministro.

China es una potencia mundial emergente, en confrontación con un poder hegemónico, Estados Unidos. El peligro es desatar fuerzas que después podrían ser difíciles de controlar.
Resulta positivo observar que hace una semana el gobierno norteamericano inició una mejor relación comercial con China, encabezada por los secretarios de comercio de ambos países. Contrasta con la desafortunada declaración del presidente Biden de hace unos meses de que el presidente Xi era un dictador. Expresiones como esta no favorecen las relaciones diplomáticas, los compromisos y la eliminación de los conflictos.
También se valora la invitación reciente del gobierno chino a Henry Kissinger, reconocido por su diálogo de paz entre Estados Unidos y China en la época de Nixon y que fue clave para eliminar tensiones. Dijo Nixon en aquellos años: "El progreso en la normalización de relaciones entre China y los Estados Unidos beneficia a todos los países". Por ello, la visita de Kissinger es una buena señal para establecer compromisos institucionales.
China tuvo décadas gloriosas con un crecimiento económico del 10% anual. Ahora, el crecimiento potencial se estima que sea del 4% cada año.
China tiene altos niveles de deuda tanto en el sector privado como en el público; una caída de la inversión privada; la población envejece y hay un desempleo juvenil enorme. También una falta de incentivos para elevar la productividad de los factores de la producción, así como la necesidad de usar el exceso de capacidad instalada.
El consumo interno se ha debilitado por la incertidumbre post-pandémica y la falta de una red suficiente de seguridad social.
China utiliza al grupo BRICS para su influencia geopolítica. Se apoya en el hecho de que su PIB representa el 70% del conjunto de los BRICS. Canaliza recursos de crédito a los países asociados, así como a los países en desarrollo que simpatizan con su gobierno. Esto le da una posición privilegiada.
La influencia de China en el mundo no es ideológica sino económica. Dice Ana Palacio, Consejera del Banco Mundial: "Mientras que Occidente ha ignorado en gran medida a América Latina o ha tratado de obligar a la región a doblegarse a su voluntad, China ha estado ofreciendo a los actores regionales enormes beneficios sin ninguna condición. Si Estados Unidos y Europa no cambian de estrategia podrían terminar perdiendo una región crítica y la nueva guerra fría".
El mundo está esperando que China y Estados Unidos implementen políticas que eliminen o reduzcan las tensiones y al mismo tiempo que realicen una cooperación sobre cuestiones globales como el crecimiento económico, políticas coordinadas de banca central, el Cambio Climático, disputas comerciales, regulación de IA, inversiones que preserven las cadenas de suministro.
El ser humano es aspiracional pero también siente temor y frustración. Por ello, es prioritario eliminar las tendencias destructivas que pueden conducir a una confrontación bélica. "La mejor guerra es la que se evita", dijo George Marshall, uno de los responsables de la reconstrucción europea después de la Segunda Guerra Mundial.