Comúnmente, se cree que la declaración de concurso mercantil implica condenar irremediablemente a una empresa a su liquidación y desaparición; sin embargo, el concurso mercantil realmente constituye un medio legal para afrontar de manera eficaz los problemas de insolvencia que llegue a presentar una empresa.

En efecto, el concurso mercantil, en su etapa de conciliación, tiene como finalidad esencial lograr la subsistencia y viabilidad de la empresa sujeta a un procedimiento de esta naturaleza, lo cual se obtiene mediante la suscripción de un convenio con sus acreedores, caso contrario de lo que implica la declaración de quiebra, cuyo objetivo es lograr la venta de la empresa misma, de sus unidades productivas, así como de los bienes y derechos que la conforman, con el fin de que con el producto obtenido por esa venta se realice el pago a sus acreedores.

Declarado el concurso mercantil, a petición del juez, el Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles, presidido por su directora general, la licenciada Gricelda Nieblas Aldana, designará un Conciliador que será el especialista concursal que tendrá como finalidad preponderante lograr que la empresa suscriba el convenio con sus acreedores para el pago de sus créditos, con lo cual se daría por terminado el procedimiento de concurso mercantil y se cumpliría con la finalidad esencial de la etapa de conciliación, que es la conservación de la empresa sujeta a concurso.

Asimismo, con la declaración de concurso mercantil, el juez ordena a la empresa que de inmediato ponga a disposición del Conciliador los libros, registros y demás documentos inherentes a la misma. Por regla general, el Conciliador no asume la administración de la empresa, ya que ésta continúa operando normalmente, sólo que ahora bajo la vigilancia de dicho especialista concursal; sin embargo, si el Conciliador estima que para la protección de la masa es necesaria la remoción del comerciante en la administración de la empresa, entonces sí podría asumir tal administración.

Otro de los efectos más relevantes de la declaración de concurso mercantil es la orden del juez para que la empresa suspenda el pago de los adeudos contraídos con anterioridad a la fecha en que surta efectos la sentencia de concurso mercantil, salvo los que sean indispensables para la operación ordinaria de la empresa.

Igualmente, al declarar el concurso mercantil, el juez ordena suspender durante la etapa de conciliación todo mandamiento de embargo o ejecución contra los bienes y derechos de la empresa. También se establece una fecha de retroacción, que tiene por objeto hacer extensivos en el tiempo los efectos del concurso para, en su caso, determinar posibles actos en fraude de acreedores en los que haya incurrido la empresa.

De igual forma, declarado el concurso mercantil, el Conciliador debe dar inicio al procedimiento de reconocimiento de créditos de la empresa, para determinar el grado y prelación que les corresponde a los acreedores respecto del pago de sus créditos.

Por último, el juez ordena que se lleve a cabo la publicación de la sentencia de concurso mercantil en el Diario Oficial de la Federación y en uno de los diarios de mayor circulación en la localidad donde esté radicado el procedimiento, así como su inscripción en el registro público de comercio que corresponda conforme al domicilio de la empresa.

Como lo he referido en las anteriores colaboraciones, la etapa de conciliación tendrá una duración de 185 días naturales, contados a partir de la publicación de la sentencia de concurso mercantil en el Diario Oficial de la Federación. Sin embargo, pueden existir dos prórrogas a dicho periodo de hasta 90 días naturales cada una, estableciéndose que en ningún caso el plazo de la etapa de conciliación podrá exceder de 365 días naturales.

Queda claro que la declaración de concurso mercantil no implica el cese de operaciones de la empresa, sino la determinación de un estado jurídico que permite afrontar de manera eficiente los problemas de insolvencia que ésta llegue a presentar, con el fin de lograr su viabilidad y subsistencia.

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