"Allí estaba otra vez ese ruido. Aquel ruido frío, cortante, vertical, que ya tanto conocía pero que ahora se le presentaba agudo y doloroso, como si de un día a otro se hubiera desacostumbrado a él". Así comenzaba el primer cuento que escribió Gabriel García Márquez, hace un poco más de 60 años, cuando la tasa del bono Americano se cotizaba en torno a 1.6 por ciento. Igual que por estos días, que los inversionistas buscan refugio producto de aquellos ruidos fríos, cortantes y verticales, que elevan la volatilidad.

¿Habrá que resignarse a que la crisis de deuda europea sea un cuento de nunca acabar? Sin duda el ruido político se presenta agudo y doloroso. Un resultado "favorable" en las próximas elecciones griegas no asegura que se despejen las dudas sobre el euro, mientras que la presión sobre la banca española va en aumento, así como las dudas respecto del cumplimiento de las metas fiscales. En tanto, la liquidez que ha puesto sobre la mesa el Banco Central Europeo no está circulando, simplemente porque los bancos no están prestando. En abril, el agregado monetario M1 se desaceleró de 2.8% a 1.8%, mientras que el M3 bajó de 3.1% a 2.5 por ciento.

En este escenario, no es de extrañar que, tal como lo ha reportado la Comisión Europa, la confianza de los agentes económicos continúa deteriorándose, con caídas en los índices de confianza económica, industrial, servicios, clima de negocios y confianza del consumidor.

Ciertamente, el desenlace de la crisis es incierto, pero los líderes europeos y múltiples organismos internacionales han manifestado su voluntad de alcanzar una solución ordenada.

¿Habrá que resignarse a que simplemente es demasiado pronto para un repunte definitivo en el sector inmobiliario y el mercado laboral en EEUU? Las ventas de viviendas pendientes cayeron 5.5% en abril, decepcionando a los analistas que no esperaban variación. Más aún, el dato del mes anterior fue revisado a la baja, desilusionando a quienes sostienen que el mercado inmobiliario está, al menos, estabilizándose. En tanto, los datos de empleo han comenzado a enfriarse, de hecho, las solicitudes de seguro de desempleo muestran una leve tendencia alcista.

Hasta ahora, la economía estadounidense presenta un crecimiento decente, pero no se deben perder de vista los problemas fiscales y políticos, que The Economist ha denominado "Fiscal Cliff"(acantilado fiscal)**. La buena noticia, es que los actores políticos estarían conscientes de lo que significaría repetir un episodio tipo "Debt Ceiling" (techo de la deuda).

¿Habrá que resignarse a que las economías emergentes se están desacelerando, coyuntural y estructuralmente? Como si el escenario de desaceleración global no bastara, China está atravesando por un proceso de transición en su modelo económico, pasando de uno basado en exportaciones a uno basado en consumo. En el intertanto, China está creciendo a un ritmo menor, lo que impacta en el comercio intrarregional asiático y en los precios de las materias primas, donde las economías latinoamericanas son las principales productoras. Afortunadamente, las autoridades Chinas cuentan con un amplio set de herramientas contra-cíclicas, que ya están comenzando a utilizar, por lo que, en el escenario más probable, a partir de la segunda mitad del año se apreciaría una reaceleración de la segunda mayor economía del mundo.

*Primer cuento del colombiano, premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, publicado en 1947.

**Ver versión de la semana pasada de este reporte, llamado "Fiscal Cliff" vía "Wuthering Heights".