Buscar
Opinión

Lectura 8:00 min

La Playmate del debate

Manuel Benítez Carrasco, (1922-1999) poeta popular español, escribió, entre muchas cosas, el poema de La Banderilla del que ofrezco un fragmento:

La Banderilla... mire usted que poca cosa,/ cualquier rosa tarda más en crecer,/ cualquier flor por pequeña que sea,/ se puede envanecer.

Pero la Banderilla nunca puede llegar a bandera, se ha quedado chiquilla./ Pequeña, zalamera, graciosa, airosa,/ ¡un poco nerviosilla... y un poco pinturera!

Pero chiquilla, que por eso se llama banderilla./ Que si fuera bandera, puede que tuviera más hermosura,/ pero menos fragilidad./ Más majestad, pero menos finura./ Más aristocracia, pero menos salero./Más vuelo, pero menos gracia.

Y es que cada cosa tiene su gracia especial./ ¿Ve usted qué grande y qué hermosa/ es la catedral de Sevilla,/ y a su lado qué sin valor, la flor de mi Banderilla?.

Pues siendo ésta tan chiquilla/ y aquélla tan monumental,/ yo no cambiaría la catedral por la Banderilla/ ni la Banderilla por la catedral.

Porque cada cosa tiene su cosa especial./ Pa’ rezar me sobra la Banderilla, ¡eso es natural!/ en cambio para torear me sobra la catedral/ aunque sea la de Sevilla .

Tal parece que las más de dos horas que estuve frete al televisor viendo lo que alguien bautizó como debate y que para mi fue un monótono relato, a cargo de los candidatos, de los textos de los spots de sus respectivas campañas que a diario nos atosigan por radio y televisión, con esporádicos e inconclusos conatos de bronca y el constante desmarque de la fauna política a la que niega su pertenencia del candidato desconocido que resultó el más favorecido porque ahora cuatro de cada diez mexicanos ya no lo confundirán con Andrés Bustamante, me causó un quebranto de salud mental y comencé la columna con los versos del poeta granadino que vivió varios años entre nosotros.

Aparentemente tal comienzo no viene al caso, mi mujer que recién le echó una mirada a lo hasta aquí escrito ya me diagnosticó que recibí un golpe de televisión: especie de golpe de calor, consecuencia de estar expuesto demasiado tiempo a las ondas hertzianas cuando éstas vienen vacías de ideas.

Pero lo que ella ignora es que por razones profesionales soy inmune a éste mal y que su camioneta, algunos de los modestos regalos que le he dado e, inclusive, los gastos de manutención de la familia durante varios años, he podido solventarlos mediante los recursos pecuniarios adquiridos por mi colaboración en la elaboración y propagación de este tipo de materiales tóxicos electrónicos.

Pero volviendo al engañosamente inconexo inicio de la columna, que los que me conocen pueden achacarlo a mi propensión para excursionar por los cerros de Úbeda, permítanme decir que pocas veces durante los más de tres años que tengo de pergeñar esta columna bisemanal he encontrado una manera más original y directa de entrar a un tema como lo encontré hoy. Es una lástima que se me haya ido tanto espacio en explicaciones inútiles.

¿Vio usted la voluptuosidad corporal de la chica edecán, Julia Orayen, que al comenzar el debate pasó con una urna para que los tres candidatos y la candidata sacarán el papel con la letra que marcaría el orden de intervención en el debate, y a su lado qué sencilla resultaría un adolescente escolapia?

Pues yo hubiera hecho la elección de turnos con la estudiante adolescente dejando para otras cosas a la apetitosa Julia Orayen. Porque -aquí entra Benítez Carrasco- cada cosa tiene su cosa especial.

El Instituto Federal Electoral (IFE), productor del debate, fue sexista al preferir para una labor tan sencilla y, yo diría que hasta candorosa, a una mujer de turgentes formas. Una chichona la llamó el ínclito Álvaro Cueva en Milenio TV, quien también calificó el debate como digno de una televisora de Zitácuaro . Con todo respeto para Zitácuaro -corrigió Ciro Gómez Leyva al criticable crítico-.

Paradojas de nuestra manera de ser. Una mujer que salio 24 segundos al aire sorprendió a los televidentes con un ceñido y escotado vestido, de forma tal que al concluir el debate tenía más de 4,800 seguidores en la cuenta de Twitter @La EdecanDelIfe.

Ahora sabemos que Julia Orayen es modelo profesional; ha posado para la revista Playboy México y participó en el Reality Show de Alex Ibarra En busca de la pareja ideal.

Ver un cuerpo de mujer en la televisión me trae sin cuidado. Escandalizarse por su manera de vestir me parece absurdo y fuera de tono. Si acaso cuestiono algo, es lo siguiente: ¿por qué se recurrió a una atractiva mujer para hacer algo que podría haber hecho una persona con menos atractivo físico? Si el motivo fue tener un atractivo visual hubieran podido, como se hace en el boxeo, recurrir, cada cambio de tema, a una dama que con un letrero en lo alto paseara su atractiva figura por todo el set.

Porque cada cosa tiene su cosa especial, yo hubiera preferido una banderilla a la catedral, aunque esta hubiera sido Playmate.

Opinión

Amplió un poco mi opinión que salió publicada en estas páginas el día de ayer respecto a los protagonistas del debate.

Gabriel Quadri tuvo la habilidad de enmascararse de ciudadano para atacar a los otros tres contendientes, a los que calificó de políticos que no piensan en la sociedad sino sólo en sus intereses. Los políticos de siempre han dejado sumido al país en la mediocridad, en el estancamiento y en la violencia . Autoproclamándose candidato ciudadano argumentó de manera política los temas. Creo que cumplió con su objetivo de lograr un mínimo de dos puntos en las encuestas de intención de votos.

Tanto se había especulado sobre el talón de Aquiles que le significaba a Enrique Peña Nieto cualquier confrontación de ideas o debate, que creo que superó la prueba de los ataques a los que fue sometido por Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador. Lo vi articulado y desenvuelto. Creí que iba a seguir la táctica de Eruviel Ávila en el Estado de México de contestar cualquier ataque con la frase: soy el candidato de las propuestas , más no fue así. Se defendió y contraatacó.

Andrés Manuel López Obrador, viejo lobo de mar en materia de encuestas. A fuerza de repetir sus argumentos en ocasiones se le siente desganado. Desde luego que es el que mostró más cancha. Creo que su diagnosticó de país es acertado. Lo escucho y pienso: que buen Presidente sería los primeros 18 años.

Josefina Vázquez Mota, el monocorde tono de conferencista de autoayuda no es, a mi juicio, el más indicado para persuadir en temas políticos.

Traía muchos dardos preparados contra Peña Nieto, pero creo que fue un error de su estrategia recordar el caso de Paulette, cuando en su equipo de campaña se encuentra Juan Molinar Horcasitas, que trae a cuestas la subrogación de la Guardería ABC y toda la responsabilidad criminal del caso. También la candidata albiazul debe haber recordado con gran cariño al que actualmente forma parte de su equipo de campaña y que fuera su contrincante en la interna del PAN, Ernesto Cordero, el primero en sacar a la luz el asunto de las ausencias de la diputada Vázquez Mota en la Cámara, tema al que Peña Nieto recurrió para atacarla. Eso sí, la panista se veía muy bien con su traje sastre y lució un correcto y exacto maquillaje. Si fuera Concurso de Misses, la declararía Miss Fotogenia.

Justicia poética

Días antes, Ricardo Salinas en su cuenta de Twitter escribió Si quieren debate, véanlo por Televisa, si no, vean el futbol por Azteca. Yo les pasó los ratings el día siguiente . Aquí tengo el resultado: Canal 5 Debate: 10.4 de rating. TV Azteca Fútbol Morelia-Tigres: 9.0 de rating. Además, por si fuera poco, ganaron los Tigres a Monarcas Morelia, el equipo de Salinas.

Oí por ahí

Codependencia. Lo mandó a la chingada y se fue con él.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete