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La Cultura de la Paz, Mediación y Generación de Riqueza

No hay libertad a menos que haya libertad económica. Margaret Thatcher
Como se comentó en nuestra anterior entrega, la generación de riqueza se detonó en Europa hace 500 años con el Renacimiento, cuando se reconoció que el comercio, el intercambio y la riqueza son algo legítimo y que impulsan el desarrollo y el bienestar de los pueblos. En México, a pesar de que el mandatario enfila sus baterías contra las clases medias y los empresarios además de obstaculizar la inversión, la economía, en la que todos participamos, ha resistido no sin ser lastimada.
En cualquier fase del proceso económico en el que participan sus agentes realizando actividades productivas, de distribución o de consumo, se pueden presentar controversias o conflictos.
Actuar en el mundo del comercio, de la industria, de la banca, y en los negocios en general, implica riesgos exógenos que pueden estar fuera del control de los agentes económicos. Muchos negocios pueden fracasar o muchas obligaciones dejarse de cumplir sin que obre mala fe, manejos fraudulentos o negligencia y por tanto generar conflictos o controversias que pueden gestionarse, resolverse y aún prevenirse con la mediación, en particular con la mediación mercantil.
En un litigio, independientemente de que se resuelva legalmente un conflicto, con una sentencia se pueden causar a quienes realizan actos de comercio daños difícilmente reparables, pues puede destruir reputaciones y relaciones de negocios que han sido cultivadas por décadas.
La mediación mercantil ofrece un espacio de confianza para ventilar todos los aspectos que se encuentren dentro de un conflicto o controversia, desde los factores emocionales, hasta los relacionados con cantidades de dinero y otros valores materiales sin que el mercado tome necesariamente nota de la disputa. También contribuye a la agilización de las relaciones económicas al propiciar certeza jurídica y elimina, o al menos reduce, los costos innecesarios de transacción además del ahorro de tiempo que propicia. No olvidemos que el ahorro de tiempo resulta muy importante por sus circunstancias o porque su transcurso puede causar perjuicios irreparables. El tiempo es oro.
Con la mediación mercantil se fomentan soluciones justas y satisfactorias, e incentiva la competitividad y la productividad, es decir, la generación de riqueza. Esas soluciones, plasmadas en un convenio de mediación, tienen fuerza de cosa juzgada, de tal suerte que no queda duda de que el convenio de que se trate es incontrovertible.
La mediación en materia mercantil procede para solucionar o prevenir una controversia común que derive de relaciones entre empresarios, comerciantes, banqueros, arrendadores, arrendatarios y consumidores, por citar algunos, como resultado de su participación en actos de comercio, de negocios o como consumidores.
En los ámbitos de las actividades económicas en los que se recomienda el uso de la mediación para gestionar, prevenir y solucionar conflictos o controversias son, entre otros: el bancario y financiero; el de las empresas y negocios familiares; el inmobiliario para arrendamiento, administración de inmuebles y condominios; el del pequeño comercio, así como de pequeñas y medianas empresas; el de seguros; el de sucesiones, y el turístico.
Los servicios profesionales de mediación mercantil también son de utilidad en conflictos o controversias relativos a operaciones corporativas, procesos de reestructuración, valoraciones, disputas entre accionistas y cualquier otra materia en la que se pueda realizar la negociación asistida para auxiliar a las partes a construir los acuerdos correspondientes y, llegado el momento, se redacte y suscriba el correspondiente convenio de mediación en el que se prevea o plasme la solución.
La mediación mercantil también es de utilidad para salvaguardar relaciones personales o empresariales previas a algún conflicto o controversia y para mantener la privacidad de las partes, así como para evitar publicidad al conflicto o a la información necesaria para la resolución del mismo.
En México la prestación de los servicios de mediación para la prevención, gestión y resolución de controversias está expresamente regulada en leyes de justicia alternativa de 30 entidades federativas y se encuentra en proceso de redacción, desde 2017, una Ley General de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias, disposición que se espera signifique un avance y no un retroceso en la materia, misma que habrá de homologar los criterios aplicables en materia de mediación y conciliación, públicas y privadas, en sede judicial.
En la Ciudad de México la ciudadanía cuenta con un equipo de mediadores que laboran en el Centro de Justicia Alternativa del Tribunal Superior de Justicia -profesionales de altísima calidad- que son servidores públicos, así como con un cuerpo de mediadores privados que son profesionales independientes, capacitados, certificados y registrados por el referido Tribunal.
El modelo de mediación privada de la capital, utilizado exitosamente desde 2009, es el más avanzado y sólido, reconocido a nivel nacional y en otros países. Se encuentra previsto y regulado expresamente en la Ley de Justicia Alternativa para el Distrito Federal. En su momento, el Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación recomendó que se replicara en todo el país.
La mediación privada ofrece diversas ventajas tales como acceso a sus servicios en cualquier momento y lugar, así como por Internet, ya que los mediadores privados no están sujetos a horarios, calendarios ni sitios específicos para atender a los usuarios, ventajas que se aprovechan en la prevención, gestión y resolución de controversias mercantiles.
En términos de impacto económico, principalmente por los ahorros en dinero, tiempo y desgaste personal, la mediación mercantil es una herramienta que contribuye a la generación de riqueza al propiciar que las diversas actividades económicas no se detengan innecesariamente por la atención a las controversias o conflictos que se presentan y requieran de ser resueltas por los involucrados.
Vivimos en una sociedad en la que los conflictos no son una excepción, forman parte de la normalidad y la mediación es una excelente opción para superarlos.
*Abogado y mediador profesional,
phmergoldd@anmediacion.com.mx
Twitter @Phmergoldd

