La iniciativa ciudadana debería abrir un camino para que los ciudadanos tengamos voz y voto, para que podamos proponer y ser escuchados en el Congreso. Tras analizar el dictamen aprobado por los diputados, en Un millón de jóvenes por México concluimos que la iniciativa ciudadana propuesta era inviable. El dictamen no garantiza el derecho constitucional de proponer iniciativas al Congreso. A partir de eso, propusimos cambios puntuales para que los ciudadanos podamos someter iniciativas de ley a consideración del Congreso, ejerciendo nuestro derecho a vivir en democracia.

Para fortalecer la representatividad y participación ciudadana, los jóvenes hemos pedido a los legisladores que figuras como ésta permitan a los ciudadanos generar y proponer iniciativas que respondan a necesidades y problemas que nos afectan día a día.

Un punto clave de la propuesta es que, en caso de que las comisiones no dictaminen en el plazo establecido por los reglamentos de las cámaras, la iniciativa deberá pasar al pleno en sus términos para su discusión y votación en el siguiente periodo ordinario de sesiones. Ésta es la única manera de garantizar que la iniciativa ciudadana realmente sea tomada en cuenta. También pedimos agregar un artículo relativo a la transparencia para que en las páginas de Internet de las cámaras se incluya toda la información de la iniciativa ciudadana, récord legislativo, opción para descargar formatos de iniciativa ciudadana, formato para llenado de firmas y la alternativa para firmar y sumarse a una iniciativa ya presentada.

En Un millón de Jóvenes por México creemos profundamente que los jóvenes somos agentes de cambio y que más allá de protestar tenemos la capacidad de proponer soluciones a los problemas del país. La iniciativa ciudadana abre un espacio a quienes queremos participar activamente por México.

Twitter: @armando_regil