John Williams ha sido el responsable de componer algunos de los temas más memorables de la historia del cine estadounidense durante la segunda mitad del siglo XX. Es muy probable que puedas tararear los temas de Superman, Star Wars, Indiana Jones, E.T., Jaws, Jurassic Park o que los reconozcas con tan sólo escuchar un fragmento. El compositor estadounidense recibió esta semana su quincuagésima segunda nominación para los premios Oscar por la banda sonora de The Rise of Skywalker, la última entrega de la saga de Star Wars, con la que Williams buscará su sexta estatuilla en una carrera que abarca más de seis décadas.

En la historia de los compositores galardonados en los premios Oscar, sólo John Barry cuenta con cinco triunfos en esta categoría. Max Steiner, quien compuso la música de Casablanca y Gone with the Wind, le sigue con tres premios. Otras leyendas como Bernard Herrmann o Elmer Bernstein sólo obtuvieron uno. En su filmografía hay 158 créditos de composición desde 1958. Williams recibió su primera nominación con la adaptación cinematográfica de The Valley of the Dolls, pero fue en 1971 que ganó su primera estatuilla con The Fiddler on The Roof de Norman Jewison. En la historia de los premios Oscar, sólo Walt Disney supera a John Williams como el personaje más nominado.

La música de John Williams ha estado ligada a dos de los cineastas más importantes de Hollywood, con quien estableció mancuernas que siguen vigentes hasta el día de hoy. En 1974 el joven cineasta Steven Spielberg buscó a Williams para orquestar su ópera prima, The Sugarland Express, que desde los primeros compases, su melancólico tema principal con su arpegio de guitarra y armónica, cautivan al espectador.

Con Spielberg, Williams consiguió su segunda estatuilla por su trabajo en Jaws. Las tres dramáticas notas que componen el tema del primer blockbuster de la era moderna, han quedado grabadas en nuestro inconsciente colectivo pop. Esa melodía es capaz de transportarnos automáticamente a la isla de Amity y al terror no visto del gran tiburón blanco que ha protagonizado millones de pesadillas. Spielberg fue quien le recomendó a su colega, George Lucas, que utilizará a Williams para la composición de su épica espacial. 

Es imposible no pensar en el tema de Marte, de la sinfonía de Los Planetas de Gustav Holst, al escuchar la música imperial de Star Wars. También se cuelan algunas referencias al Peer Gynt de Edvard Grieg entre los temas de E.T. o en los leit motifs de Luke y Leia. La fanfarria inicial de Star Wars sigue emocionando a generaciones enteras de todas las edades y prueba de esto es la banda sonora del Episodio IX. Los temas que John Williams ha compuesto para la saga de Indiana Jones, Jurassic Park, E.T., Close Encounters of the Third Kind, Empire of the Sun, JFK, Schindler’s List o Harry Potter muestran el rango que posee como compositor para proveer con el acompañamiento perfecto a la visión de cada director. Star Wars, E.T. y Schindler's List fueron las otras cintas con las que ha ganado un Oscar.

John Williams competirá este año con Hildur Guðnadóttir, uno de los talentos emergentes que ganó un Globo de Oro por la música de Joker y es la primer mujer en ganar un Emmy en la categoría de Música por la miniserie Chernobyl. Alexandre Desplat, quien ha figurado en la última década entre los compositores más solicitados de Hollywood, fue nominado por sus composiciones para la nueva adaptación de Little Women. Thomas Newman, otro veterano con 15 nominaciones, participa con 1917, la cinta de Sam Mendes sobre la Primera Guerra Mundial. El otro en la lista es el cantautor Randy Newman, quien ha ganado dos Oscar por sus colaboraciones con Pixar, que fue el encargado de proveer la melancólica música para Marriage Story de Noah Baumbach. La música de John Williams nos ha llevado al espacio, nos ha convertido en superhéroes y sigue musicalizando todas nuestras fantasías cinematográficas.

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Antonio Becerril

Coordinador de operaciones de El Economista en línea