Dos de los motores de la economía, aunque en sus últimas cifras, comenzaron a repuntar, siguen en niveles mínimos y dejan ver que la recuperación económica está muy lejos de lograrse.

La inversión y el consumo, son importantes motores para el crecimiento de la economía.

Sin embargo, y a pesar de que “brincaron” al cierre de junio, están muy lejos de tener la potencia, para impulsar a la economía nacional, con la fuerza necesaria para contrarrestar su inexorable destino recesivo.

El consumo apenas logró alcanzar el nivel que registró en el año 2011.

Y la Inversión Fija Bruta apenas alcanzó a colocarse en el nivel que observó en el año 2004.

El consumo privado al cierre de junio registró una ligera recuperación de 5.54% mensual, después de cuatro meses de retrocesos.

Sin embargo, de acuerdo con el Inegi este indicador “representa los gastos realizados en Maquinaria y equipo de origen nacional e importado, así como los de Construcción”.

Uno de los indicadores económicos que mayor relevancia tiene para un país, es el que refleja el nivel y tendencia de la Inversión Fija Bruta.

De acuerdo con el Inegi este indicador representa los gastos realizados en Maquinaria y equipo de origen nacional e importado, así como los de Construcción.

Su comportamiento implica una mayor o menor potencia para el crecimiento de un país.

Ayer Inegi difundió la noticia de que en el mes de junio la Inversión Fija Bruta aumentó 20.1% respecto al mes previo.

Es un salto singular y  sin duda, por sí sola, tal noticia es positiva.

Pero deja de serlo tanto, si se considera que ese indicador se ubica 31.7% abajo de su más alto nivel registrado en julio del 2018.

La Inversión Fija Bruta acumula alrededor de un año y medio en términos negativos.

De acuerdo con el organismo que preside Julio Santaella la Inversión Fija Bruta acumuló una severa contracción anual de 21.4%, durante el primer semestre del año en curso.

La caída estuvo integrada por bajas de 19.5% en la construcción y 24.1% en maquinaria y equipo.

En los tres meses de febrero a mayo de este año la adquisición de maquinaria y equipo acumuló un fuerte descenso de 38.9 por ciento.

Según el Inegi, la Inversión Fija Bruta ha presentado una tendencia decreciente desde 2018 y acumuló una caída de 37% en el periodo febrero-mayo 2020;  en junio, mes inicial de la nueva normalidad, tuvo una recuperación parcial al crecer 20.1%; todavía quedó -25.2% contra junio del 2019.

A pesar de que en junio la Inversión Fija Bruta registró un salto espectacular, lo cierto es que viene un largo periodo de cifras negativas.

En consecuencia el motor que representa la Inversión Fija Bruta, parece todavía muy lejos de tener la fortaleza necesaria para impulsar positivamente el comportamiento de la economía.

Al menos, no es posible que empuje con la fuerza que se requiere el alicaído comportamiento económico.

En cuanto al consumo, a pesar de las declaraciones presidenciales en el sentido de que la pandemia no lo afectó, lo cierto es que sí resultó afectado y su recuperación está directamente condicionado a la recuperación del empleo y los ingresos de millones de mexicanos.

El mayor aliciente que están esperando los inversionistas, es el de seguridad, confianza y certeza para las inversiones.

En tanto el gobierno mexicano no despliegue ese mensaje con hechos concretos, es probable que el salto que registró la Inversión Fija Bruta sea un rebote sin aliento de largo plazo.

En la medida en que no se apoyó a unidades productivas y empleos, el consumo tardará más tiempo en recuperarse.

Veremos.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.