En el primer semestre del año, los empresarios mexicanos realizaron una Inversión Directa en el Exterior (IDE) por 11,499 millones de dólares, un monto sin precedente para un mismo periodo, según cifras del Banco de México.

La cifra fue 112% superior a la registrada de enero a junio del 2011, incluso está por arriba de todo lo que se cuantificó durante ese año: 10,685 millones de dólares y por primera vez superó el monto que ingresó al país por Inversión Extranjera Directa: 9,622 millones. Así, en lo que va del actual sexenio, el capital mexicano que migró del territorio nacional en busca de nuevas oportunidades sumó 56,279 millones de dólares, dos veces más que el observado en el mismo periodo de la administración del expresidente Vicente Fox (17,978 millones).

Hace tiempo, platicaba con el director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey, José Luis de la Cruz, sobre el comportamiento de este indicador.

De acuerdo con el catedrático, quien tiene amplia experiencia en el sector económico, el dinamismo de la IDE se debe ver desde dos ángulos. El primero y el más favorable, es que pese a la situación actual por la que atraviesa la economía internacional, el apetito de invertir sigue presente, lo cual se refleja en el resultado.

Sin embargo, el lado negativo –dice-, es que mucho de los hombres de negocios apuestan por regiones más seguras y con mayor estabilidad en lo que a gobernabilidad se refiere.

Su perspectiva quizás no está lejos de la realidad. Y es que, según la última edición del Barómetro de empresas de Deloitte, dos de los factores que amenazan la economía mexicana en el próximo año son los desacuerdos políticos y la inseguridad, precisamente, con 33 y 30% de las respuestas de los ejecutivos encuestados, respectivamente.

Un factor que también pesa para los empresarios, con un tercio de las respuestas, es la desaceleración de la economía estadounidense; sin embargo, las inversiones no se frenan, al menos en la mayoría de los casos, aunque hay quieres sí prefieren tomar la cautela como estandarte en los negocios.

Crece capital especulativo

Otro de los resultados que arrojó la balanza de pagos del Banco de México fue la inversión de cartera, aquella que – a decir de analistas- no genera empleo ni crecimiento económico. En total, se recibieron 22,402 millones de dólares por ese concepto, una cifra histórica.

El capital golondrino, como se le conoce, se divide en dos rubros: aquel que llega a la Bolsa Mexicana de Valores y el que se va al mercado de dinero, es decir, de deuda. Al primero arribaron 2,791 millones de dólares, el monto más alto desde 1994, mientras que al de dinero, 19,611 millones, una cifra sin precedente ... también.