Resulta muy cuestionable el limbo jurídico en el que están metidas las redes sociales, mi apreciación no apunta a su regulación, más bien a determinar que no son susceptibles de regularse. Todo lo que regula el Estado se vuelve intransitable para los ciudadanos.

El Instituto Nacional Electoral (INE) multó a Samy García, gobernador electo de Nuevo León, por la módica cantidad de 55 millones de pesos, al considerar que el apoyo de su esposa la influencer Mariana Rodríguez fue propaganda política y debía ser reportado como un gasto de campaña. Pero pues él puede pagar eso y más, hace mucho que dejo de ganar 40,000 miseros pesos.

Cabe la pregunta, ¿Hasta dónde el INE puede inmiscuirse en el apoyo de un cónyuge en materia de campañas? ¿Puede considerarse la presencia de un famoso en un acto proselitista como un apoyo que violenta las reglas electorales?

Las benditas redes sociales invaden todos los rincones de la vida, todos tarde o temprano nos enfrentamos a situaciones donde están inmiscuidas, tales como comer, medir nuestros signos vitales, comprar, hasta para los problemas del amor tienen soluciones.

A pesar de la innegable influencia de las redes sociales, a Dios gracias, éstas no han sido reguladas, es la competencia, las buenas prácticas y la autorregulación las que le dan forma y es sólo cuando se cruzan con aspectos burocratizados como las elecciones cuando saltan a la palestra legal.

Resulta muy cuestionable el limbo jurídico en el que están metidas las redes sociales, mi apreciación no apunta a su regulación, más bien a determinar que no son susceptibles de regularse. Todo lo que regula el Estado se vuelve intransitable para los ciudadanos.

Si a esas vamos, el inquieto Ciro Murayama, el principal influencer electoral del país no le rinde cuentas ni a Dios. Tiene carta blanca para espetar sus ocurrencias en respuesta al señor de las mañaneras.

En un país con un sólido estado de derecho y un abogado regular, la multa a Mariana Rodríguez no prosperaría, sin embargo, habrá que ver que dice el Tribunal Federal Electoral, donde el magistrado billetes, José Luis Vargas, ha sentado su señorío, con su ya peculiar estilo de catafixiar resoluciones.

En fin, los influencers en muchos aspectos de la vida jurídica se encuentran indefensos ante los embates del Estado, ni los defiendo ni me caen bien, pero no pueden castigar lo que no existe o no está regulado.

Hasta la próxima mi culto y siempre bien ponderado puñado de lectores, somos como la porra del atlante, pocos pero escandalosos.

Twitter: @ErosalesA

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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