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Opinión

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Google contra China

La decisión de Google desató un debate en el Congreso de EU, ¿es este el momento de presionar a China sobre el tema de los derechos humanos?

Damas y caballeros: les presentamos la batalla de la década. En la esquina oeste está Google, con 24,000 millones de dólares de ventas anuales y 60% del mercado mundial de buscadores de Internet. Mientras tanto, en la esquina oriental, tenemos a China, el régimen autoritario más poderoso del orbe, que tiene la tercera economía más grande del planeta y 400 millones de usuarios de Internet.

Decimos la batalla de la década y la frase parece gastada. Dos peleas de Manny Pacquiao han merecido ese adjetivo; lo mismo que un Match de Federer contra Nadal y una decena de partidos de la Champions League.

Ésas eran licencias poéticas. Aquí sí aplica. El futuro de Internet está en juego, dice Jeff Jarvis, uno de los mayores expertos del mundo en cuestiones de la web. Google ha decidido retar al gobierno de China. Rompió un acuerdo firmado en el 2005 en el que aceptaba censurar los contenidos de sus usuarios en China. El gobierno chino ha reaccionado con cautela. Dijo: Nos oponemos a la politización de asuntos comerciales y puso en marcha sus piezas. China Mobile, la mayor empresa de telefonía celular, ha quitado a Google de sus smartphones. China Unicom, la número dos del país, ha suspendido sus planes de usar la plataforma Android, creada por Google.

Ninguno de los dos ha tomado la vía más radical. Google sigue en China y Beijing no ha cerrado el sitio que redirecciona al de Hong Kong. Google pone en riesgo su participación en el mercado con el mayor potencial del mundo. China aprovecha para mandar un mensaje: el modelo chino de capitalismo no pasa por la democratización necesariamente.

Hay otras cosas más allá de maximizar utilidades. Las empresas deben tener cuidado de la forma en que se usan sus productos , dijo ayer Sergey Brin, fundador de Google al diario inglés The Guardian. Muchos aplauden, pero hay algunos escépticos que tienen otra hipótesis: Google no había podido dominar el mercado chino porque allí encontró un fuerte competidor, el local Baidu, que tiene 60% del mercado.

La posición del gobierno chino es dura y directa. La ciberseguridad es uno de sus grandes temas. La censura de la web es necesaria para evitar que China sucumba al caos que podría derivar de movimientos impulsados desde Internet. El caso reciente del uso de Twitter en Irán ha reforzado su paranoia.

Los casos de censura y sanción por el uso de la red en China son notables: Shi Tao, un activista de derechos humanos fue condenado en el 2005 a 10 años de prisión, gracias a información que el gobierno chino obtuvo de su e-mail, con la colaboración de Yahoo. La empresa explicó que sólo estaba cumpliendo con la ley.

Apple no vende canciones del Tibet en su versión iTunes de China. Tampoco tiene disponibles las aplicaciones que contienen mensajes del Dalai Lama.

Si usted utiliza el buscador Bing o Yahoo en China y teclea Tiananmen, no encontrará referencia a la represión de 1989, sino una descripción de la plaza, en sus dimensiones turística y artística.

En este contexto, no extraña que la decisión de Google haya desatado un amplio debate en el Congreso de Estados Unidos, ¿es éste el momento de presionar a China sobre el tema de los derechos humanos?, es la pregunta.

Microsoft la responde a su modo. Ratificamos nuestro compromiso de cumplir la ley en cada uno de los más de 100 países . El gigante de Seattle no se moja. Apuesta a crecer de la mano de Beijing.

lmgonzalez@eleconomista.com.mx

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