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Opinión

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¿Gobiernos piratas?

¿Un gobierno pobre es un pobre gobierno? Sí, a juzgar por lo que ocurre en Zacatecas, donde la administración encabezada por el priísta Miguel Alonso Reyes que al borde del paroxismo decidió activar un escándalo mediático para desacreditar a su antecesora, la perredista Amalia García, y culparla de la crisis financiera por la que atravesó en los meses finales del 2010.

Mientras convencía al secretario de Hacienda del gobierno calderonista, Ernesto Cordero, de darle un adelanto de las participaciones federales, el Mandatario tricolor evidenció su inexperiencia y falta de talento, pues fracasaron varios de sus intentos por conseguir líneas de crédito en la banca comercial. Ya llegará la hora en que explique bajo qué condiciones se endeudó; por lo pronto, consiguió dinero de los aguinaldos de los maestros y los trabajadores al servicio del Estado –cuyos sindicatos habían amenazado con paralizar la actividad gubernamental– y paulatinamente comienza a cubrir los compromisos más urgentes, con los proveedores más exacerbados.

En vez de enfrascarse en esos infiernitos, el Gobernador de Zacatecas podría mejorar la recaudación y algunos servicios públicos de competencia estatal. Así lo está haciendo, pero en la frontera de la ilegalidad y el ridículo.

Y es que después de eliminar el cobro de la Tenencia –en una moda impuesta desde el año pasado por los gobernadores priístas de Querétaro, José Calzada, y San Luis Potosí, Fernando Toranzo–, quisieron forzar a los zacatecanos a cumplir con algunas de sus obligaciones tributarias a través de un reemplacamiento y la reexpedición de la tarjeta de circulación.

Necesariamente, los dueños de vehículos particulares en la entidad deberán pasar a la caja de Finanzas antes de que concluya marzo. A cambio, recibirán ¡una calcomanía!, misma que deberán colocar –sobrepuesta, por supuesto– en las matrículas que ya se habían visto obligados a cambiar hace seis años.

Esas placas de plástico, literalmente, no aguantan ni una lavada. Y en su primera prueba de fuego, el gobierno del priísta ahora afronta los reclamos de una ciudadanía cumplidora que reclama servicios de calidad y no gobiernos piratas.

Sirva esta experiencia como lección para otras administraciones estatales priístas, entre ellas las de Aguascalientes, Chihuahua, Durango y Tlaxcala, cuyos gobernadores también prometieron eliminar la Tenencia.

Tal medida, de innegable rentabilidad electoral, ha tenido un efecto boomerang en las alicaídas finanzas de aquellas entidades.

Una ruta probable se aplica actualmente en Veracruz, donde gobierna el priísta Javier Duarte, quien al arranque de su administración se planteó el reto de generar 4,000 millones de pesos por ingresos propios. ¿La fórmula?

Acotar el subsidio al uso de vehículos para que aquellos cuyo valor fuera de 230,000 pesos o menos (poco más de 82% de los automotores matriculados en la entidad) quedaran exentos del pago de la Tenencia. En contraparte, los derechos de control vehicular sufrieron incremento y se impuso la obligación para los automovilistas para el uso de dispositivos tecnológicos de seguridad vehicular.

Estas medidas fueron complementadas con una inclemente política de contención administrativa , ejecutada por el secretario de Finanzas, Tomás Ruiz, que se traducirá en una reducción de 6,000 millones de pesos en el gasto corriente.

EFECTOS SECUNDARIOS

ANTICIPADO. Afirma Manuel Añorve, candidato de la coalición PRI-Verde-Nueva Alianza, que aventaja a Ángel Heladio Aguirre, abanderado del PRD-PT-Convergencia, en la contienda por la gubernatura de Guerrero. Muy bien, el problema es que basa sus afirmaciones en encuestas que –en teoría– no son suyas, como las de la casa consultora Kratos o la especialista María de las Heras, que ni siquiera era conocida. Y queda la duda: ¿cómo hizo el priísta para conocer el resultado si no se había publicado en El País?

INCORRECTOS. El profesor Humberto Moreira Valdés emprendió su ofensiva discursiva contra el gobierno calderonista con cifras que incorrectamente atribuyó a la Cepal y si nadie le reviró como merecía, fue gracias al secretario de Desarrollo Social, Heriberto Félix Guerra, con quien el exgobernador de Coahuila guarda una estrecha relación.

JALONEOS. Por cierto, los desprecios de Foxeira a los viejos cuadros priístas no serán frecuentes, pues si bien el exgobernador coahuilense se dio el lujo de prescindir de personalidades de la talla de Silvia Hernández, Georgina Trujillo y María Elena Orantes para la Secretaría General del PRI, se ve muy difícil que rechace integrar al CEN tricolor a Ulises Ruiz y Fidel Herrera, quienes ya hicieron sentir que quieren participar del Proyecto 2012. Y aunque Moreira tampoco lo quiere mucho, el único que tiene su lugar reservado dentro de la próxima dirigencia priísta es el hidalguense Miguel Osorio Chong.

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