De acuerdo con la sexta edición del Diccionario Porrúa de Historia, Biografía y Geografía de México, “El origen espontáneo de la Fiesta de la Madre surgió en Filadelfia (EU), en 1908, gracias a la sugerencia de una mujer (Anna Jarvis), curiosamente soltera, de que se celebrara a las madres el 11 de mayo de cada año. En 1922 el director del diario Excélsior de la Ciudad de México, Rafael Alducin, inspirado en la idea de la señorita Jarvis, instituyó y propagó a través de las columnas de su periódico la celebración de esa onomástica, señalándola, sin embargo, un día antes: el 10 de mayo”.

Daniel Newcomer, en su libro Reconciling Modernity: Urban State Formation in 1940s León, Mexico (University of Nebraska Press, 2007), anota que: “El gobierno mexicano importó la celebración de EU durante la presidencia de Álvaro Obregón. Irónicamente, Rafael Alducin, director de Excélsior, que era el periódico más crítico de la Revolución, organizó la campaña de relaciones públicas que trajo a México la celebración. Sus intenciones parecían ser eminentemente conservadoras. En vista de los programas socialistas de principio de los años 20 del gobernador de Yucatán, Felipe Carrillo Puerto, Alducin deseaba motivar a las mujeres a participar en actividades sociales más tradicionales y centradas en la familia... El gobierno continuó promoviendo la celebración aunque recibió poca atención durante las primeras dos décadas de su existencia. En la década de los 40, el Día de la Madre se convirtió en una importante fiesta patrocinada por el Estado gracias a los esfuerzos de la primera dama Soledad Orozco de Ávila Camacho”.

Newcomer también escribe sobre cómo la celebración provocó fuertes discusiones entre los conservadores, que la apoyaban, y los socialistas, que se oponían a ella,  pero eso es una historia aparte.

Lo que sí es relevante hoy es la nada óptima situación en que se encuentran millones de mamás en nuestro país.

El 8 de mayo del año pasado, el Inegi difundió su reporte “Estadísticas a propósito del Día de la Madre (10 de mayo)” en donde informó que:

1. En México, en el 2014, 33 de cada 100 mujeres de 15 a 54 años no unidas, con al menos un hijo nacido vivo, son solteras.

2. En el 2014, del total de mujeres solteras con al menos un hijo nacido vivo, 53.0% no tiene instrucción o cuenta con un nivel escolar máximo de secundaria.

3. De acuerdo con cifras del primer trimestre de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2017, del total de mujeres solteras de 15 años y más con al menos un hijo nacido vivo, 41.8% trabaja: 31.2%, en el sector informal; 12.2%, en el doméstico y 6.6% no recibe pago por su trabajo.

Las cifras muestran que una de cada tres mujeres no tiene pareja para auxiliarla con el mantenimiento y educación de sus hijos; que cinco de cada 10 no cuentan con estudios que les permitan acceder a buenos empleos; y que de 41.8% que trabaja, la mitad carece de un empleo formal con las prestaciones correspondientes.

En pocas palabras, 50% de las madres mexicanas no disfruta de un estándar de vida adecuado y, en consecuencia, tampoco sus hijos. Para ellas, ¿será hoy un feliz Día de la Madre? ¿Serán felices los demás días del año? El reporte del Inegi puede verse en www.beta.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2018/madre2018_Nal.pdf.

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EduardoRuiz-Healy

Periodista y productor

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Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.