El poder es el enemigo más peligroso de la amistad.

Marcelo Ebrard colocó a Fabián Medina como jefe de oficina en Relaciones Exteriores pensando que lo que les unía sería una perpetuidad en su relación.

Ebrard, inteligente y político; Medina, operador. Se complementaban en el desarrollo de las estratagemas, y su sinergia trascendió la vida laboral. Son compadres. Medina es padrino de uno de los hijos del hoy secretario de Relaciones Exteriores.

Fabián Medina condicionó su futuro a la carrera de Ebrard, pero cuando determinó que tenía poder para caminar solo, comenzó a actuar en contra de los estrategas y amigos de Marcelo Ebrard. El caso de Roberto Velasco, director general para América del Norte y, de facto, subsecretario, es el caso más reciente, pero no el único.

René Cervera García fue blanco de una acción articulada por Fabián Medina con el único objetivo de sacarlo del radio de amistades de Ebrard. Medina siempre ha sido una especie de dark side del poder. Esa fisura provocada por Fabián Medina hizo que René Cervera buscara nuevas aventuras laborales, y actualmente es asesor de Claudia Sheinbaum.

Cervera no solo conoce a Ebrard desde la prepa de La Salle, fue su jefe de oficina cuando el hoy secretario de Relaciones Exteriores era el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México entre 2006 y 2010.

Medina fue diputado suplente cuando Cervera estaba al frente de un curul de Convergencia en la Asamblea. A Fabián Medina no le gustó ser segundo de Cervera.

Fabián Medina es un personaje muy cercano a Antonio Lozano Gracia y a Diego Fernández de Cevallos, pero particularmente del primero. Son los tiempos del presidente Felipe Calderón. Es la Procuraduría General de la República (PGR). Estados Unidos y México acordaron la Iniciativa Mérida, un programa cuyas directrices eran combatir el narcotráfico y el crimen organizado.

Fabián Medina no combatía públicamente a Estados Unidos como lo ha hecho recientemente. No es casualidad que Roberto Velasco esté al frente de la dirección general de América del Norte en un momento donde orgánicamente es inexistente la subsecretaría para atender los temas con Estados Unidos y Canadá. Es claro el distanciamiento entre Medina y Velasco.

En las crisis se conocen a los amigos. Marcelo Ebrard recibió un gran apoyo de Cuauhtémoc Velasco durante la crisis de la línea 12 del metro. Tío de Roberto, Cuauhtémoc es fundador y miembro de Convergencia, hoy Movimiento Ciudadano.

Fabián Medina estuvo cerca de haber sido secretario de Seguridad Pública de la Ciudad de México en el actual gobierno de Claudia Sheinbaum, finalmente fue designado Jesús Orta Martínez.

Quienes conocen bien a Marcelo Ebrard aseguran que habla mucho tiempo consigo mismo. Su inteligencia no la debate con nadie, y como ocurría con Manuel Camacho Solís, uno de sus maestros en la política, le interesa sumar muchas decisiones en áreas del Gobierno que entre ellas pueden ser disímbolas.

Fabián Medina confundió a Relaciones Exteriores con la PGR. Dos mundos opuestos. Cuando uno trabaja en la cancillería existe la creencia que es visto por todo el mundo, pero la realidad es otra. Domésticamente no mueve agendas.

En su etapa de policía ocurría lo contrario. Medina se reunía con periodistas relevantes a nivel nacional para entregarles expedientes de enemigos políticos. Uno de ellos dejó herido al presidente Peña Nieto. Tanto, que nunca se pudo recuperar.

El poder provoca cambios en el comportamiento en pequeñas figuras. Son un riesgo para los amigos.

@faustopretelin

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.

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