«Si grazna como un pato, camina como un pato y se comporta como un pato, entonces, ¡seguramente es un pato!»

Conseja popular

El término “Estanflación” hace alusión a la situación económica de un país en el que hay un aumento generalizado de precios combinado con un estancamiento económico y altos niveles de desempleo.

El objetivo fijado por el Banco de México de que la tasa de inflación se ubique en niveles cercanos al 3% para este 2021, y conociendo la información sobre la variación de los precios en lo que va del año, podemos anticipar que difícilmente lo va a conseguir, en la primera quincena de noviembre de 2021 el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró incremento de 0.69 por ciento en relación a la quincena inmediata anterior. Con ese resultado la inflación anual se ubicó en 7.05 por ciento, la más alta en 20 años.

Los esfuerzos del gobierno para aliviar el aumento de los precios de la energía, han sido insuficientes para contener las distorsiones de los precios subyacentes, que presionan los costos de las empresas y de las familias.

En el tercer trimestre de 2021, los resultados del Producto Interno Bruto, muestran una disminución de 0.4% en términos reales en relación al trimestre anterior, en cifras ajustadas por estacionalidad. De 2009 a 2018, la economía promedió crecimiento de 2.1%.

Las prioridades fiscales de AMLO, siguen centradas en la reducción de la deuda y esperamos que mantenga la austeridad para beneficiar el gasto asistencial, pero la financiación de proyectos de infraestructura y los subsidios a los precios de la energía elevarán la carga fiscal. La última propuesta de reforma al sector eléctrico, sugiere la eliminación de los reguladores energéticos independientes, la nacionalización de la futura exploración del litio y el dominio de la compañía eléctrica estatal CFE.

Los esfuerzos de López Obrador por fortalecer su control sobre la energía, desalentarán la inversión privada y aumentarán la dependencia de una generación de energía más contaminada.

El PIB preliminar del tercer trimestre mostró la contracción trimestral del 0.2%, arrastrada por la caída del 0.7% de los servicios. La tercera ola de infecciones por Covid y la nueva ley de subcontratación para prohibir las prácticas de subcontratación, pesaron en los servicios profesionales y de alto contacto. Las interrupciones en las cadenas de suministro provocaron la contracción de 1.4% m / m de la producción industrial. Las distorsiones por la oferta, podrían haber alcanzado su punto máximo en los meses de septiembre y octubre, aunque las encuestas sugieren que la escasez de insumos se extenderá hasta el año próximo.

En cuanto a la tasa de desocupación, ésta se fue incrementando desde principios de 2020 hasta alcanzar su porcentaje más alto en junio de ese año, con el 5.4% de la Población Económicamente Activa, desde entonces ha venido descendiendo hasta alcanzar el 4.1% de la PEA en agosto de este año. De 2009 a 2018, promedió el 4.6% de la PEA.

Basar la política fiscal en medidas asistenciales, paliará los efectos negativos de la falta de crecimiento económico y de la erosión del poder adquisitivo de las familias ante la elevada inflación, con grandes beneficios electorales para el partido en el poder y sacrificando el crecimiento económico, la generación de riqueza y el bienestar de los mexicanos.

La fragilidad en la recuperación de la economía mexicana ante la ausencia de incentivos fiscales y monetarios, el aumento generalizado de precios y los altos niveles de desocupación, han generado los temores de un nuevo periodo de estanflación, problemas adicionales para la recuperación de la crisis del Covid-19.