Recientemente el Banco de México y el Inegi publicaron la Encuesta Nacional sobre las Finanzas de los Hogares. Se llevó a cabo en el 2019 con entrevistas en más de 17,000 viviendas con representación estadística de los hogares mexicanos.

Analiza la situación financiera de los hogares, tanto en activos como en pasivos con el objetivo de medir la riqueza de los hogares y conocer las características de su distribución.

De las viviendas encuestadas 55% son propias, 16% son rentadas y sólo 10.5% están en proceso de pago mediante algún mecanismo de financiamiento.

El 25% de los hogares tiene uno o dos integrantes, 41% tiene entre tres y cuatro integrantes y una cuarta parte tiene cinco o más integrantes.

El 98.7% de los hogares tiene algún tipo de activo no financiero (viviendas, menaje de casa, negocios, vehículos u otros). Mientras que el porcentaje de hogares que reportan activos financieros (formales o informales) comprende 81.4 por ciento.

El valor promedio de los activos por hogar alcanza 775,000 pesos, pero la mediana del mismo valor es de menos de la mitad (305,000 pesos). Esta diferencia implica que existe una desviación, resultado de qué existen hogares con un valor más elevado, que mueven el promedio hacia arriba, aun cuando la mayoría de los hogares se encuentran ubicados en un valor sensiblemente menor. Lo mismo ocurre con los activos financieros, que en que el promedio son de 118,000 pesos, mientras que la mediana apenas alcance 28,500 pesos.

Para entender la diferencia entre el promedio y la mediana en términos estadísticos, imagínenos este ejemplo: si hay seis personas que pesan 50 kilos y dos personas que pesan 150 kilos, el promedio del grupo es de 75 kilos, pero la mediana es de 50 kilos. En el caso de la encuesta, la diferencia entre el promedio y la mediana significan que hay observaciones muy desviadas hacia arriba, que mueven el promedio, pero que no representan a la mayoría de la población.

Lo mismo ocurre con otros indicadores. El vehículo que es declarado en 44% de los hogares, tiene un valor promedio de 116,000 pesos, pero una mediana de 45,000 pesos. Las cuentas de ahorro formal tienen un promedio de 30,000 pesos mientras que la mediana es de sólo 7,000 pesos y una diferencia aun mayor se observa en cuanto a depósitos a plazo fijo, que el promedio es de 313,000 pesos, mientras que la mediana es de menos de una sexta parte.

Por lo que se refiere al componente de deudas, 11% de los hogares tiene una deuda hipotecaria mientras que 53.8% tiene una deuda no hipotecaria, (de crédito, nómina, créditos a vehículos o personales).

La carga financiera por deuda de los hogares representa, como porcentaje ingreso total mensual, 17%; mientras que la deuda hipotecaria representa 15% de los ingresos.

La riqueza neta de los hogares (valor promedio de los activos financieros y no financieros menos el valor de las deudas), en promedio es de 760,000 pesos, pero la mediana es de una tercera parte.

Este tipo de encuestas tienden a subestimar a los hogares de mayor nivel de ingresos, lo que implicaría que la distancia entre el promedio y la mediana resultaría mayor, con lo que los niveles de desigualdad serian más profundos.

Es fundamental reconocer que esa inequidad no solo es un tema de justicia social, sino que resulta antieconómica y un obstáculo para el crecimiento económico general del país.

raul@martinezsolares.com.mx

Raúl Martínez Solares

CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo

Economía Conductual

El autor es politólogo, mercadólogo, financiero, especialista en economía conductual y profesor de la Facultad de Economía de la UNAM. CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo.

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