La noche del 17 de octubre de 1971, el joven periodista Sam Idas tenía la encomienda de entrevistar al guitarrista Duane Allman, miembro y la estrella guía de The Allman Brothers Band. La banda integrada con su hermano, el tecladista Greg Allman, el guitarrista Richard Betts, Berry Oakley en el bajo y los bateristas Jai “Jaimoe” Johnson y Butch Trucks era una máquina musical que combinaba el rock, el blues con un poco de folk y altos decibeles psicodélicos. Cuando la banda tomó el escenario del Painters Mill Music Fair en Owing Mills, Maryland, a las 7 de la noche, nadie se imaginaría que esa sería la última vez que Duane Allman tocaría con The Allman Brothers Band. Doce días más tarde el joven guitarrista perecería en un accidente automovilístico a la edad de 24 años, y esta sería una de las tantas tragedias que acompañarían a la banda durante su larga historia de casi cinco décadas.

Al momento de morir el joven Allman había logrado una exitosa carrera como músico de sesión con la banda de Muscle Shoals, alternando con artistas como King Curtis, Otis Rush, Percy Sledge, Laura Nyro, Aretha Franklin, Wilson Pickett o Derek & The Dominos —la banda liderada por Eric Clapton donde contribuyó con el hoy conocidísimo riff de “Layla”—. Pero al regresar a su natal Macon, Georgia, había encontrado su voz en un grupo integrado por su hermano y por músicos que se consideraban como una gran familia. La banda había comenzado a consagrarse como una de las mejores agrupaciones de rock en vivo de su momento y la prensa musical los adoraba. The Allman Brothers Band serviría como una de las inspiraciones para el cineasta Cameron Crowe, quien retomaría algunas de sus vivencias que tuvo posteriormente con la banda —cuando viajó y entrevistó a sus miembros para la revista Rolling Stone— y que plasmó en la cinta semiautobiográfica Almost Famous.

Sam Idas nunca se imaginó que la grabación que él capturó aquella noche con su grabadora de mano se convertiría en uno de los objetos más deseados por los fanáticos de la banda. Esta presentación finalmente verá la luz por primera vez en este 2020 bajo el nombre de The Final Note, una grabación de archivo que se sumará a la obra de la banda. “Mi única intención era grabar la entrevista [con Duane Allman]”, recuerda el periodista. “Esta era una grabadora de mano nueva con un micrófono interno y un casete de 60 minutos. Estaba sentado con la grabadora en mis piernas, y recuerdo haber pensado ‘¿Por qué no lo intentamos? ¡Puedo grabar este concierto!’”.

En su cinta de 60 minutos, Idas capturó siete canciones que la banda ofreció aquella noche. Hoy el periodista radiofónico recuerda que fue una decisión totalmente espontánea. “Había ido a muchos conciertos, pero esta era la única vez que pensé —y tuve la motivación— de grabar el show”. La grabación permaneció olvidada entre los archivos personales de Idas hasta hace unos años.

“A pesar de las obvias limitaciones de ser una grabación de hace 50 años, los avances tecnológicos modernos han ayudado a restaurar la magia de esta noche tan significativa”, de acuerdo con la información que liberó la banda sobre este lanzamiento.

Un año más tarde, el bajista Berry Oakley también fallecería en otro trágico accidente automovilístico a unas cuantas cuadras de dónde murió Duane Allman. La ciudad de Macon tiene hoy el Duane Allman Boulevard, como se renombró a la avenida Hillcrest donde se apagó su guitarra. The Allman Brothers Band continuó como una de las bandas de rock en vivo más imponentes de la segunda mitad del siglo XX y Duane Allman está considerado como uno de los mejores guitarristas del rock. The Final Note permitirá que los fanáticos de la banda podamos viajar en el tiempo para tener una probadita de cómo sonaba The Allman Brothers Band a finales de 1971 y preguntarnos qué hubiera podido pasar si la guitarra de Duane Allman no se hubiera silenciado tan repentinamente.

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Antonio Becerril

Coordinador de operaciones de El Economista en línea