Faltan dos meses para que Olga Sánchez Cordero cumpla 74 años y trabaja con la misma intensidad —seguramente más— que cuando comenzó su vida laboral, hace medio siglo, como secretaria de asuntos escolares en la Facultad de Derecho de la UNAM, su alma mater. Antes ya había criado a sus primeros dos hijos y completado un posgrado en el University College de Swansea, en Gales.

La secretaria de Gobernación también cumplirá tres años de trabajos continuos, al lado de Andrés Manuel López Obrador. Después del 1 de junio del 2018, el entonces presidente electo integró al equipo de transición y encargó a la ministra en retiro —quien fue electa como senadora en esa jornada histórica— hacerse cargo del gabinete de seguridad, lo que implicaba hacer equipo con Alfonso Durazo y el general Audomaro Martínez Zapata.

Sánchez Cordero asumió la encomienda de establecer el contacto con las víctimas de los hechos funestos acaecidos en el viejo régimen. Al Palacio de Cobián llegaría con algunos cercanos —Iliana Sansores, Ricardo Peralta, Jorge Alcocer— pero con muchos antiguos colaboradores de AMLO, desde Alejandro Encinas hasta Diana Álvarez Maury.

La pacificación del país es una prioridad de la Cuarta Transformación. Por diseño constitucional, Sánchez Cordero es la jefa del gabinete, pero en la nueva lógica institucional, la seguridad se traspasó a otras áreas, aunque la crisis en ambas fronteras revitalizó las funciones de Segob, no sólo por las tareas del Instituto Nacional de Migración, sino por la ayuda a los refugiados y asilados.

En el periodo han surgido otras prioridades. La relación con los Poderes Legislativo y Judicial transita en Palacio Nacional. El nexo con los órganos autónomos y con los gobernadores ocurre en el Palacio de Cobián. ¿Y el diálogo con las fuerzas políticas?

La politización de la pandemia y los efectos del estilo personal de gobernar han marcado este tramo del sexenio donde la ruptura del pacto federal y hacendario fue una amenaza en ciernes. Ahora mismo, la Cuarta Transformación enfrenta tres compromisos ineludibles: el cumplimiento —en tiempo y forma— de la Estrategia Nacional de Vacunación, la reanudación de las clases presenciales y el mantenimiento de la capacidad hospitalaria para atender a la población que requiera atención, por la Covid-19.

En vísperas de las elecciones intermedias, con un ambiente crispado, la secretaria Sánchez Cordero pronostica una etapa crítica. La organización de los comicios y el conteo de votos es competencia del INE. Los conflictos posteriores serán su prueba de fuego.

¿Y después? “Esta es mi última responsabilidad pública”, asume la titular de Segob, quien sabe que al Ejecutivo federal no le gusta hacer cambios en su equipo de trabajo. “Los (secretarios) que ya no están es por decisión propia, porque ya no pudieron seguirle el ritmo”.

Ya sea en el Palacio de Cobián o en el recinto legislativo (es senadora con licencia), Sánchez Cordero dedicará su tiempo, a partir del 2024, a su familia. Mientras, debe lidiar con los gobernadores. En el Top 3 de los mandatarios conflictivos tiene al perredista Silvano Aureoles, de Michoacán; al independiente Jaime Rodríguez Calderón (NL) y al panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca (Tamaulipas).

Otros, como los aliancistas Enrique Alfaro (Jalisco) y Javier Corral (Chihuahua) han podido restablecer el diálogo con el Ejecutivo federal, gracias a la intercesión de la secretaria Sánchez Cordero.

Los mandatarios morenistas también tienen sus complicaciones, reconoce la funcionaria. El nombre del gobernador de Baja California flota en el ambiente.

“Si hay algún tema y ellos creen que puedo ayudar, lo hago. A nadie le le dejado de responder el teléfono. Mi trabajo es garantizar la gobernabilidad en el país”, plantea. Y es que algunos —Aureoles, entre ellos— han preferido recurrir a intermediarios para mandar mensajes afectuosos, con reconocimientos a su desempeño. “Mejor que no me quieran tanto”, bromea.

Efectos secundarios

DESCONGELAMIENTOS. La empresa Exportadora de Sal y la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo recientemente volvieron a tener liquidez, luego de que concluyera el aseguramiento de sus cuentas bancarias. Sobre el primer caso, los planes de la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, para limpiar las finanzas de ESSA quedaron en suspenso y el director de Administración y Finanzas, Jesús Martínez Torres, permanece en su cargo no obstante que fuera destituido, hace dos meses. En el desbloqueo de los activos financieros de la UAEH mucho tuvo que ver el gobernador priista Omar Fayad y Juan de Dios Pontigo Loyola, ex secretario ejecutivo del consejo estatal Seguridad Pública, quien ahora compite por una diputación federal. Su hermano Adolfo es el rector de esa institución de educación superior.

EXCUSAS. "Personalmente considero que el debate de ideas y propuestas es entre la población y los aspirantes, ya que por el pueblo somos y al pueblo nos debemos", respondió Elevyn Salgado Pineda, la candidata sustituta de MORENA a la gubernatura de Guerrero, tras de ser emplazada por el presidente del Instituto Electoral, Nazarín Vargas Armenta, a presentarse al segundo debate entre los candidatos. La Torita ignora que su participación en esos encuentros es una obligación legal. En ese sentido, no es distinta a otros abanderados morenistas que con pretextos menos vacuos también han rehuido a los debates.

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.

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