El futuro que queremos es el título que recibió el documento resultado de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, Rio+20.

En la conferencia, los participantes se unieron para dar forma a la manera en que se puede reducir la pobreza, fomentar la equidad social y garantizar la protección del medio ambiente en un planeta cada vez más poblado.

Al respecto, Angel Hsu de la Universidad de Yale publicó el texto: Analizando el documento resultado de Río+20: ¿Es éste el futuro que los estudiantes FE&S quieren?

De acuerdo con el autor, algunos de los logros de la conferencia fueron demarcar las nuevas metas de desarrollo sostenible, incluir por primera vez el turismo sostenible en los temas de discusión de la conferencia,delimitar los lineamientos que deben seguir los Estados para llevar a cabo una economía verde efectiva, ratificar todos los objetivos establecidos en previas convenciones y hablar de la necesidad de incluir un nuevo indicador de crecimiento económico que sea más preciso en comparación al Producto Interno Bruto.

Sin embargo, críticos opinan que en Río+20 se aprobó un documento de mínimos : faltó firmar la ley de los océanos, acordar abolir los subsidios a los combustibles fósiles y establecer fondos para el financiamiento de la sostenibilidad en los países en desarrollo.

Asimismo, en el tema agropecuario no se lograron nuevas aportaciones, sólo se ratificó la importancia de mejorar las condiciones de los productores, su acceso al crédito, asegurar su tenencia de la tierra, darles acceso a servicios de salud y sociales de calidad, dar asistencia técnica y transferencia de tecnología, entre muchas otras. Hubiera sido de gran utilidad obtener mecanismos específicos con objetivos e indicadores que propiciaran la consecución de las buenas intenciones en este tema.

El documento dejó en claro que permanece en los criterios y prioridades de cada país conseguir El futuro que queremos , ya que se limita a enunciar a grandes rasgos los lineamientos a seguir por cada nación para el desarrollo sostenible a través de la economía verde.

Es reconocible, sin embargo, que el documento reitera el interés por fomentar el involucramiento de todos los participantes en el desarrollo sostenible, quienes no son sólo representantes de los gobiernos, sino también se incluye a la sociedad civil, los sindicatos, las ONGs, empresas, industrias e instituciones financieras.

Todos desde su ámbito de acción pueden contribuir a lograr El futuro que queremos . Las instituciones de la ONU y los organismos multilaterales tienen el mandato de apoyar y asesorar las iniciativas de desarrollo sostenible, con un interés especial en las que son a nivel local y regional.

*Beatriz Margarita Zavariz Romero es especialista de la Subdirección de Diseño de Programas en FIRA. La opinión es responsabilidad de la autora y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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