Menos popular que San Valentín, pero sin duda igual de importante, este 14 de febrero conmemoramos el Día Mundial de la Energía. En el marco de los enormes retos ambientales, económicos y sociales que vivimos, aprovechemos este momento para reflexionar sobre el futuro de la energía y el papel de los ciudadanos en él.

La energía se define como “la capacidad de hacer funcionar las cosas” y es el motor que nos ha dado la posibilidad de transformar y moldear el entorno para nuestro beneficio. Hoy somos testigos de la transición gradual a nuevas tecnologías para su generación y aprovechamiento, y estos cambios apuntan a que el futuro de la energía será sostenible, democrático y digital. ¿Por qué?

En primer lugar, es urgente detener la degradación de nuestros ecosistemas y el cambio climático. De acuerdo con el Reporte Planeta Vivo 2020 de WWF, estamos viviendo una extinción masiva y acelerada de especies, mientras que el Grupo Internacional de Expertos sobre Cambio Climático señala que ya hemos calentado la atmósfera 1°C por arriba de los  niveles preindustriales y considera 1.5°C el umbral que no debemos rebasar.

Toda vez que el sector energético es uno de los principales responsables del calentamiento global, resulta impensable un futuro sostenible sin su descarbonización. Por fortuna, hemos visto un crecimiento exponencial en el desarrollo de las tecnologías solar y eólica (juntas representaron el 75% de la capacidad nueva de generación en el mundo en 2019), y si bien existen retos que superar en términos de impacto ambiental e integración con las comunidades, cada vez más actores públicos y privados apuestan por nuevos modelos de aprovisionamiento de energía.

Por otra parte, el empoderamiento de los usuarios y la digitalización del sector están cada vez más presentes. La expansión de la generación distribuida (de la cual se prevé un crecimiento global de 250% entre 2019 y 2024) ha marcado el inicio de una revolución ciudadana al permitir que miles de consumidores puedan generar su propia energía. De igual manera, el desarrollo de redes inteligentes y el almacenamiento permiten una mayor integración de renovables, mientras que herramientas como blockchain agilizan transacciones y certifican el origen de la energía. Finalmente, los mercados de compra y venta de energía, así como la creciente demanda del sector corporativo por electricidad renovable (en 2020 se contrataron 23.7 GW a nivel mundial para estos usuarios), le han dado el poder a los consumidores de decidir. Ahora somos capaces de generar cambios y demandar sistemas energéticos más resilientes, a prueba de variaciones en la oferta y demanda; confiables, combinando fuentes de suministro, y democráticos, atendiendo a grandes y pequeños consumidores de forma integrada.

¿Qué papel jugará México en este nuevo mundo? La magnitud de la crisis ambiental, así como el abanico de oportunidades económicas que existen para modernizar nuestro sector energético, nos invitan a explorar las innovaciones tecnológicas y de mercado. Aferrarse a los combustibles fósiles, bloquear la participación de los usuarios y la inversión en infraestructura representarán altos costos de generación, mayores subsidios y contaminación. Los mexicanos merecemos un futuro sostenible, incluyente con las comunidades y ciudadanos y respetuoso con la biodiversidad.

¡Juntos, es posible!

*Guillermo Punzo es Oficial de Energía Renovable en WWF México.

Fuentes:

WWF. 2020. Informe Planeta Vivo 2020: Revertir la curva de la pérdida de biodiversidad. Resumen. Almond, R.E.A., Grooten M. y Petersen, T. (Eds). WWF, Gland, Suiza 

IPCC, 2018: Summary for Policymakers. In: Global Warming of 1.5°C. An IPCC Special Report on the impacts of global warming of 1.5°C above pre-industrial levels and related global greenhouse gas emission pathways, in the context of strengthening the global response to the threat of climate change, sustainable development, and efforts to eradicate poverty [Masson-Delmotte, V., P. Zhai, H.-O. Pörtner, D. Roberts, J. Skea, P.R. Shukla, A. Pirani, W. Moufouma-Okia, C. Péan, R. Pidcock, S. Connors, J.B.R. Matthews, Y. Chen, X. Zhou, M.I. Gomis, E. Lonnoy, T. Maycock, M. Tignor, and T. Waterfield (eds.)]. In Press. 

International Renewable Energy Agency. 2019. Las energías renovables representan casi tres cuartas partes de la nueva capacidad en 2019. Recuperado de: https://www.irena.org/-/media/Files/IRENA/Agency/Articles/2020/Apr/Capacity-Stats-2020-Spanish.pdf?la=en&hash=F0E8036436E1CD8D7569972192EDF37E3A17953D

International Energy Agency. 2019. Renewables 2019: Market analysis and forecast 2019-2024. Recuperado de: https://www.iea.org/reports/renewables-2019/distributed-solar-pv

Bloomberg NEF. 2020. Corporate Clean Energy Buying Grew 18% in 2020, Despite Mountain of Adversity. Recuperado de: https://about.bnef.com/blog/corporate-clean-energy-buying-grew-18-in-2020-despite-mountain-of-adversity/