Morena es el partido más importante del país. Junto con otros partidos aliados cuenta con mayoría en ambas cámaras federales, en los congresos locales y encabeza cinco entidades federativas, a la que sumará Baja California.

Morena es pieza clave en el proyecto de gobierno de López Obrador; por tanto, contribuye a la gobernabilidad y al buen desarrollo de las políticas públicas del gobierno de la República. Acciones tan trascendentes, como erradicar la corrupción de la vida pública, requieren de un partido sólido en apoyo del presidente. Morena permitió, en la elección pasada, dar oportunidades de participación política a una pluralidad de actores y de liderazgos, que se comprometieron con el proyecto de López Obrador. Al país le conviene que Morena continúe como un partido abierto, democrático, que refleje la diversidad nacional, que desarrolle reglas y prácticas institucionales y que sirva para que hagamos política los que simpatizamos con las ideas progresistas. México vive un proceso de reorganización política que implica la consolidación de nuevos partidos que reflejen las demandas y formas de pensar de la mayoría de la población.

Morena vive un proceso de elección de consejeros nacionales difícil. Por alguna razón, nadie conoce el padrón de militantes, que data de algunos años y con el cual se realizarán las asambleas distritales. Parecería que se quiere limitar la oportunidad de participación partidista a ciudadanos que contribuyeron al triunfo electoral de Morena. En ese contexto, el presidente recomendó que la elección del presidente nacional se realizará por medio de una encuesta, lo cual permitiría un proceso abierto, frente a la sociedad, por medio del cual los interesados en participar podrían debatir su visión del partido. La encuesta ha sido un método que ha permitido resolver, con éxito, diferendos en la izquierda mexicana. Así se definió, por ejemplo, la opción de López Obrador, frente a la de Ebrard para la elección del 2012. Tomar en cuenta la visión del presidente es lo que más le conviene a Morena en esta coyuntura.

Una encuesta nacional, como la que propone López Obrador, seguramente apuntalaría al coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado, según consta en los distintos ejercicios demoscópicos publicados.

Eso es una buena noticia, ya que Mario ha demostrado como líder parlamentario capacidad de sacar adelante las propuestas presidenciales, pero también de diálogo con la oposición. En el grupo parlamentario de diputados de Morena han podido convivir, con éxito, mujeres y hombres de distintos umbrales políticos, con visiones distintas, pero que apoyan el gobierno progresista de López Obrador. Esperemos que en Morena prevalezca la visión de partido, que expresa el presidente y se consolide como el partido de izquierda por excelencia, plural, que convoque y permita la participación de las personas afines a los ideales progresistas del país.

Vidal Llerenas Morales

Político

Columna invitada

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), cuenta con una Maestría en Política y Gestión Pública por la Universidad de Essex, Reino Unido y un Doctorado en Administración y Gerencia Pública por la Universidad de York.