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El fiasco de las Hummer
SIGNOS VITALES Por: Alberto Aguirre M.
Elba Esther Gordillo aprendió a comprar voluntades con dos de sus mentores: el primero, su paisano Edgar Robledo Santiago, y el segundo, Carlos Jongitud Barrios, quien en los tiempos que era el líder vitalicio del gremio magisterial, daba las llaves de una casa y de una camioneta a los recién electos secretarios seccionales.
En octubre del año pasado, la Presidenta vitalicia del SNTE quiso regalar una camioneta Hummer H 3 a cada uno de los 59 líderes de las secciones. Los medios dieron cuenta de ese detalle y se desató sobre ella otra tormenta de críticas, por sus excesos y ostentaciones.
La maestra Gordillo trató de frenarlas con un ofrecimiento increíble: que las 53 Hummers serían rifadas. Nueve meses después, este enredo vive uno de sus capítulos finales, sin que aminoren las críticas.
El director general adjunto de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Correa Méndez, firmó el permiso 200896914112 que facultaba al SNTE a celebrar el sorteo Por nuestras escuelas hagamos la tarea, entre el 18 de diciembre del año pasado y el pasado viernes, 22 de mayo.
La dependencia gubernamental otorgó permiso para un sorteo. En realidad, se celebraron 53, en el mismo número de secciones sindicales del organismo magisterial. En cuatro secciones sindicales -las dos del DF, la 22 de Oaxaca y la 13 de Morelos- la CNTE no tuvo Hummers para rifar, pues Gordillo Morales los dejó fuera de su lista de regalos.
En cada sección se distribuyeron 10,000 boletos. En principio, cualquiera -maestros, alumnos, padres de familia, funcionarios públicos- podía adquirir un boleto, previo pago de una aportación de 100 pesos. Así, cada secretario seccional recaudaría hasta 1 millón de pesos, que no saldrían de su demarcación, sino que se gastarían en la renovación de la infraestructura y el equipamiento de planteles educativos, que serán seleccionados bajo dos criterios: deben estar ubicados en zonas de alta marginación y estar entre los que presentan de mayor rezago educativo.
Aritmética pura: cada uno de esos planteles -no se sabe si serán jardines de niños, telesecundarias o Conalep- recibirá 100,000 pesos. No en efectivo, sino en materiales y equipos.
Negocio redondo: cada una de las 53 Hummers costó 375,000 pesos.
El viernes 22 se realizó el Sorteo Superior 2199, en el edificio El Moro de la Lotería Nacional. El número 27305 obtuvo el premio mayor. Y los ganadores de las 53 Hummers salieron entre los tenedores de boletos que coincidieran con los cuatro últimos dígitos del billete ganador.
La imparcialidad del sorteo ha quedado en entredicho, luego que se supiera que entre los agraciados estuvo Carlos Moreira Valdés, líder de la sección 38, quien rápidamente explicó que había comprado 50 boletos y que, en aras de la transparencia, donaría el vehículo a una casa de asistencia del gobierno que encabeza su hermano Humberto.
Otro dato alimenta las suspicacias: las camionetas -modelo 2009- serán entregadas hasta el 18 de junio a sus ganadores. Luego entonces, ¿son nuevas o las mismas que el SNTE adquirió hace un año?
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INSÓLITAS, imágenes de la ceremonia de la entrega de doctorados Honoris Causa a Pedro Aspe, Javier Beristáin y Francisco Gil Díaz, hace una semana en el ITAM. Además de los galardonados, llamaban la atención Alonso Lujambio, secretario de Educación, y Agustín Carstens, titular de Hacienda, con toga y birrete hechos a la medida.
SORPRENDIÓ el despacho Buendía & Laredo con los resultados de su más reciente medición preelectoral: el PRI (con 38 puntos) y el PAN (con 35) están prácticamente empatados, a dos meses de los comicios. Este reporte difiere con los escenarios trazados por el resto del gremio, una elección dominada por el tricolor, con una ventaja de entre seis y 10 puntos frente al blanquiazul.
Traducido en curules, esto significa que el PRI tendría entre 220 y hasta 240 diputados, por 180 del PAN.
LE DECÍAN El Tigre, por su vocación de Don Juan. El abogado Mario Ruiz de Chávez destacó, en medio de una generación de políticos mexiquenses, justamente por haber llegado a la antesala del poder local, sin haberse formado dentro del Grupo Atlacomulco. Cercano a Mario Moya Palencia, fue un avezado legislador y un tribuno mordaz, pero políticamente incorrecto. Una vez, siendo Presidente del PRI del Estado de México, tuvo la puntada de exigir, en Toluca y enfrente del mismísimo Fidel Velázquez, la eliminación del sector obrero en el organigrama partidista. Ese día murió su carrera política. Antier, él se despidió de este mundo. Descanse en paz.