Buscar
Opinión

Lectura 5:00 min

El eslabón perdido de la próxima vacuna Covid

main image

Foto: Reuters

Maribel Ramírez Coronel

Muy positivos los pasos que va anunciando el canciller Marcelo Ebrard en torno a la próxima vacuna contra Covid que llegará a México. Por lo pronto, ayer anunció que ya llegaron las primeras dosis de la opción de China para probarse en México, y que serán entre 10,000 y 15,000 las que se aplicarán entre voluntarios mexicanos.

Ya también lograron superar el obstáculo presupuestal forzando las cosas para tomar 33,000 millones de pesos del extinto Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos, ahora llamado Fondo de Salud para el Bienestar, que serán para pagar la vacuna. Porque no se había considerado el concepto de la vacuna Covid en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2021.

Pero ahora ya se los apropiaron y ya está ahí apartado el dinero para cuando llegue la vacuna. Sólo falta que el Senado lo valide pero como sólo se requiere mayoría simple, todo parece indicar que la mayoría de Morena y aliados lo aprobarán.  

Hay que decir que ese dinero -una reserva que les arrebataron a pacientes de enfermedades graves- está saliendo del Insabi, y son recursos que deberían ir para los pacientes que no tienen cobertura del IMSS, del ISSSTE o algún otro organismo de seguridad social.

Es decir, el IMSS, el ISSSTE, Sedena, Semar y Pemex tendrían que poner cada uno de su presupuesto para pagar la vacuna Covid de sus derechohabientes. De lo contrario habría una inequidad absoluta; los derechohabientes de estos institutos están mejor cubiertos que los que no son derechohabientes y que cubre Insabi, como para que les resten.

La realidad es que no tenemos la información porque no se nos ha reportado más que las noticias de relumbrón que se dan en Presidencia o los anuncios sobre las alianzas con Covax y CEPI para ser incluidos en el reparto mundial, o sobre los acuerdos con las candidatas finalistas, Astra Zéneca, Pfizer, la de Rusia Sputnik V y ahora la china CanSino Biologics.

Pero ¿cuál será el procedimiento formal que la convertirá en una vacuna pública?, ¿cuál es el protocolo o estrategia en base al cual se determinará la población blanco a ser protegida? No lo conocemos. El balón está en manos del Consejo de Salubridad General; y si no, del Consejo Nacional de Vacunación (Conava) o el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia (CeNSIA).

Conforme el objetivo prioritario del Programa Sectorial de Salud de acceso efectivo, universal y gratuito, se entendería que la vacuna es para todos, como siempre lo dice el presidente López Obrador. La realidad es que eso no será posible, porque ni soñando llegarán desde el principio 130 millones de vacunas para que alcancen para todos.

Una opción sería determinar la proporción en función de la inmunización de rebaño; conforme los cálculos de la OMS, si un 20% de la población mexicana ya estaría inmunizada por contagio, ¿qué otro porcentaje debería protegerse con vacuna? ¿será primero el personal de salud?, ¿luego los militares o la población vulnerable como adultos mayores? o ¿la gente con enfermedades crónico-degenerativas?

Es importante no generar falsas expectativas. Que no suceda como con la vacuna contra influenza en donde la recomendación de los médicos fue que todos deberían aplicársela. Entonces mucha gente, en cuanto supo que ya había la vacuna en los centros de atención, se fue a formar, pero ya no alcanzó porque las dosis se agotaron de inmediato. Se sabe que estarán llegando gradualmente más dosis, pero la realidad es que no habrá vacuna antiinfluenza para todos. Serán cerca de 35 millones de dosis hasta diciembre, que alcanza acaso para una tercera parte de la población.

Estamos en pandemia y para la vacuna tendría que notarse más planeación u organización, y no hacerlo en la marcha ni sobre las rodillas.

Por reactivarse convenio con hospitales privados

Todo parece indicar que dado el fuerte repunte del virus pandémico, y considerando que tuvo muy buenos resultados el convenio con hospitales privados, el Consejo de Salubridad General está viendo cómo sí logra reactivarse. Lo malo es que no todos los hospitales brincan de ganas para continuar, porque hay adeudos pendientes en particular de parte del Insabi y del ISSSTE que en este gobierno ya han hecho fama de ser los peores pagadores.

El IMSS de Zoé Robledo es otra cosa; sí ha cumplido con los hospitales privados y ahí está que ayer tuvo reunión con el Consorcio Mexicano de Hospitales donde se definió que dicha colaboración continuará de manera focalizada de acuerdo a la necesidad en cada entidad federativa para que hospitales privados sigan recibiendo pacientes no Covid.

maribel.coronel@eleconomista.mx

Maribel Ramírez Coronel

Comunicadora especializada en temas de salud pública e industria de la salud. Cursó la maestría en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM. Forma parte de la iniciativa www.HospitalsinInfecciones.com. Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, plataforma de contenidos sobre salud femenina.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Noticias Recomendadas

Suscríbete