Hace unos días, el INEGI dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) con cifras al tercer trimestre del 2021, dentro de lo cual destaca el comportamiento de la Población Económicamente Activa (PEA) compuesta por 58.3 millones de personas, así como la Población No Económicamente Activa (PNEA) en la que hay 39.8 millones de personas. Ambas poblaciones representan el 59.4% y el 40.6% respectivamente de la población en edad de trabajar.

A su vez, la PEA registra 55.8 millones de personas que están ocupadas y 2.5 millones que se encuentran desocupadas, lo que representa respectivamente un 95.8% y 4.2% respecto del total de la PEA. Por otro lado, la PNEA muestra que hay 7.8 millones de personas que están disponibles para trabajar, es decir que no buscan empleo pero aceptarían una oferta laboral si se la ofrecieran. Mientras que las personas que no están disponibles para trabajar porque no tienen interés en hacerlo, o están impedidas físicamente o tiene obligaciones familiares, son alrededor de 32.1 millones.

Si comparamos estas cifras respecto al tercer trimestre del 2020, encontramos que la PEA creció en 4.73 millones, la población ocupada aumentó en 5.02 millones de personas y la población desocupada cayó en 0.28 millones. Al mismo tiempo que la PNEA cayó en 2.95 millones de los cuales el 99% corresponde a las personas disponibles para trabajar. En términos sectoriales, 6.9 millones de personas están ocupadas en el sector primario, 13.9 millones en el secundario y 34.7 millones en el terciario, es decir, respectivamente el 12.4%, 24.8% y el 62.1%.

Lo anterior significa que hubo un crecimiento en 0.4 millones, 7.4 millones y 3.8 millones respecto del mismo periodo en el 2020, en los sectores comentados respectivamente. Por último, al analizar el sector informal, la ENOE reporta 31.4 millones de personas en el empleo informal en todas sus modalidades, es decir, trabajo doméstico, comercio y ámbito agropecuario. La cifra anterior representa un incremento de 3.9 millones respecto del mismo periodo en 2020. Lo anterior significa que actualmente de los 55.8 millones de personas ocupadas, el 56.3% corresponde a la economía informal.

La reapertura en las actividades económicas ha ocasionado que los niveles de ocupación se empiecen a recuperar, sin embargo, sí la inversión pública y privada siguen estando con un bajo dinamismo, es muy probable que el ritmo de crecimiento en la ocupación se empiece a agotar de la misma manera que ya se agotó el ritmo de crecimiento de la economía. Los datos de la ENOE nos dicen que la recuperación económica se está dando a nivel microeconómico, es decir que el ingreso que se genera es con base en los esfuerzos de los hogares y las micro y pequeñas empresas. Lo anterior debido a que el sector informal es el que registra una mayor alza.

Es sumamente importante continuar motivando el empleo y la ocupación para poder considerar la recuperación económica de manera macroeconómica. Para ello hay varios caminos, usualmente incentivos del lado de gobierno, pero dada la forma de actuar de la presente administración, es más fácil incentivar el empleo desde el mercado interno. Dado el incremento salarial pactado el día de ayer por el gobierno federal y el sector empresarial, aunado a la creciente inflación, el tema se ve muy complicado. Tal vez empezar por incorporar al mercado laboral a las personas de edad avanzada, con capacidades diferentes o de ocupación temporal, sea una buena forma de darle la vuelta a este problema.

Afortunadamente, hay varias instituciones, organismos y empresas que, con el objetivo de lograr inclusión laboral, realizan diversas actividades para posicionar a personas en buenos empleos; ferias de empleo, cursos de capacitación, cursos de integración al mercado laboral, capitación a empresas sobre temas de inclusión, etc., son algunos ejemplos de ello. La Universidad Panamericana con su programa COLABORE, que da atención a personas con capacidades distintas sin duda es parte de estos esfuerzos.

Salvador Rivas Aceves, profesor investigador, Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Panamericana