Uno de mis amigos más cercanos es un sibarita. Le gusta ir a los mejores restaurantes con frecuencia y gasta buena parte de su ingreso en ello. Más de una vez lo han criticado por sus hábitos. Recuerdo que en una reunión, los demás amigos preguntaron mi opinión como experto en finanzas personales. Supongo que querían que lo hiciera sentir mal, pero defendí sus hábitos, lo que sorprendió a los demás.

¿Por qué? Porque mi amigo, además de gastar en lo que le gusta, también ahorra y tiene un plan financiero en marcha. Vive sin deudas. Simplemente: tiene un buen ingreso y lo usa, de manera consciente, en las cosas que más le importan. Pero lo hace sin olvidar sus objetivos de más largo plazo, como construir un patrimonio para su futuro. 

Los expertos en finanzas personales no pensamos que la gente tenga que ahorrar por ahorrar o que tengamos que hacerlo a toda costa. Tampoco creemos que sea sea malo gastar. Porque el dinero no es y nunca debe ser un fin en sí mismo. Es simplemente un medio para vivir mejor y para lograr aquello que más nos importa. Así que si mi amigo ama probar nuevos restaurantes y regresar a sus favoritos con frecuencia y puede pagar este estilo de vida de manera responsable sin comprometer las demás cosas que también son importantes para él, no puedo hacer más que celebrarlo. 

¿Sabes qué es lo más importante para ti?

Parece mentira, pero muchísima gente no tiene claras sus prioridades en la vida. No se han puesto a pensar en las cosas que más valoran y que más les importan. Tampoco son congruentes o actúan en consecuencia. 

Por ejemplo: hay personas que me dicen que lo más importante para ellos es darles un buen futuro a sus hijos. Pero no tienen un testamento ni un seguro de vida para protegerlos. 

Otros me dicen que lo más importante para ellos es la libertad, sin embargo viven atados con deudas: los “meses sin intereses” en las tarjetas para pagar el nuevo smartphone, o el crédito del coche. Supongo que esas cosas son en realidad más valiosas que la libertad que tanto dicen apreciar. 

Tener muy claro qué es en realidad lo más importante es esencial para lograr la vida que quieres, con el dinero que tienes. Ya sea que ganemos mucho o poco, el dinero nunca será suficiente para hacer todo lo que queremos al mismo tiempo. Toda decisión financiera implica, necesariamente, priorizar. 

Cada persona es diferente y sus prioridades son distintas. Las finanzas personales son simplemente principios universales, herramientas que nos ayudan a tomar decisiones adecuadas y que nos acompañan para sortear los obstáculos que encontramos en el camino. 

Si no tenemos nuestras prioridades claras, no seremos capaces de tomar las decisiones correctas. ¿Me compro esa nueva pantalla plana que está de oferta? Depende de tu situación personal. Hay personas que tendrán el dinero para pagarla de contado y que no tendrán que comprometer ninguna de sus metas para hacerlo. Habrá casos en los que implicará adquirir una deuda que aun siendo a “meses sin intereses”, compromete su flujo de efectivo futuro y en algunos casos su situación financiera. 

En toda decisión siempre hay un costo de oportunidad. No se trata simplemente de no gastar sino de tomar una decisión informada, conociendo su alcance, sus implicaciones y consecuencias. Nada más.

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Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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