Amigas y amigos, faltan muy pocos días para que tengamos la oportunidad de presenciar, a través de los medios de comunicación, el Gran Concierto del temor, perdón, quise decir del tenor, Emilio Lozoya, que retorna a su desfalcada patria después de una triunfal gira por España. El concierto tendrá una obertura sinfónica titulada “No se mandaba solo”, melodía de la inspiración del que fuera llamado el compositor de hierro, Javier Coello Trejo, autor de los primeros éxitos de Emilio entre los que se encuentran “Justicia y política no se mezclan”; “Todos participaron”; “Con la ley en la mano” y “Chivo expiatorio”.

Aunque no se sabe bien a bien el porqué de la separación de la mancuerna Lozoya-Coello, al parecer Javier no estuvo de acuerdo con lo que Emilio va a cantar en su audición mexicana según la estrategia de programación musical diseñada por sus nuevos compositores, productores y promotores.

Sin que yo sepa el repertorio que cantará Lozoya, como viene de España, pienso que cantará dos éxitos que a pesar del mucho tiempo transcurrido desde que se hicieran populares se siguen cantando en las prisiones ibéricas. Me refiero a “Carcelero, carcelero” que hiciera popular el cantaor Manolo Caracol y al pasodoble “Soy un pobre presidiario” que popularizara Antonio Molina.

Por lo demás existe una lista de canciones que tendrá que tener preparadas porque el público se las va a exigir, éxitos penitenciarios de todos los tiempos como “El rock de la cárcel” de Enrique Guzmán; “Tu cárcel” de Marco Antonio Solís; “Preso” que popularizó José José; “La prisión”, éxito de Maná; “La Cárcel de Sing Sing” que diera a conocer José Feliciano; “Las rejas no matan” de Tomás Méndez; “El preso número nueve” de Roberto Cantoral; “Me sueltan mañana” hit de la banda dominicana Ilegales.

Como Emilio es bilingüe, es probable que en el repertorio del que, seguramente, será memorable recital incluya la canción del exconvicto Jhonny Cash, “Folsom prison blues” (El blues de la prisión Folsom) y la creación de la Diosa del Blues, Big Mama Thornton, “Ball and Chain” (Bola –grillete– y cadena) que escucháramos en la desgarradora voz de Janis Joplin.

Además, tendrá que complacer una petición que viene desde las alturas del poder, se trata de la multicitada canción del tabasqueño Chico Ché, modificada en su letra por AMLO: ¿Quién pompó, reformita quién pompó? A título personal me atrevo a decir que, a propósito del caso Odebrecht, se impone que cante una samba brasileña, la primera que me viene a la mente es aquella de Sergio Mendes  “Voce abusou” (Usted abusó); aunque también pudiera recurrir a una clásica: “La chica (transota) de Ipanema”.

Si bien el magno evento está programado para una sola voz, es deseable que en la parte culminante del concierto, el tenor sea acompañado por las otras tres voces que formaron el inolvidable “Grupo Atlacomulco” para que canten la bonita selección titulada “Asociación Delictuosa”.

Ya para terminar, el redactor de lo que usted está leyendo tomó prestada la melodía de la canción de José Ángel Espinoza, “Ferrusquilla”, “Échame a mí la culpa” y le cambió de letra. Quiero regalársela a Emilio Lozoya para que la dedique a un amigo y la cante acompañado por el Mariachi de la Fiscalía General de la República. Dice así: Sabes mejor que nadie/ que me culpaste./ Que lo que te robaste se me achacó./ Sabes a ciencia cierta/ que me chingaste,/ Aunque no te peinaras igual que yo./ Lleno estoy de razones/ para culparte./ Y sin embargo quiero/ que juegues golf./ Que allá en el hoyo nueve/ en vez de bogey hagas un berdie./ Y que a tu madre en forma notoria/ la chingues tú.

Meme de la cuarentena

Hoy leí que el laboratorio Pfizer está trabajando en la vacuna contra el Covid-19. Van muy avanzados. Les tengo fe, son los creadores del Viagra. Ellos saben cómo parar el bicho.

Manuel Ajenjo

Escritor y guionista de televisión

El Privilegio de Opinar

Guionista de televisión mexicano. Conocido por haber hecho los libretos de programas como Ensalada de Locos, La carabina de Ambrosio, La Güereja y algo más, El privilegio de mandar, entre otros.