Más de seis décadas después de su estreno en los escenarios de Broadway, West Side Story sigue generando una devoción única en la comedia musical. Ahora toca el turno al célebre Steven Spielberg en encabezar una nueva adaptación cinematográfica del musical compuesto por Leonard Bernstein y con las letras inmortales de Stephen Sondheim, quien falleció el 26 de noviembre pasado a los 91 años. En su intento por modernizar la célebre historia de amor prohibido de Romeo y Julieta, Bernstein y Sondheim intercambiaron los palacios de Verona por las calles de Nueva York —sobre las que hoy se erige el Lincoln Center—, mientras que los Capuletos y los Montescos se convirtieron en las pandillas rivales de los Jets y los Sharks.

La música de Bernstein y las letras de Sondheim quedaron inmortalizadas en la adaptación cinematográfica de 1961 dirigida por Robert Wise y Jerome Robbins, quienes construyeron una visión única de Nueva York llena de colores y una metáfora sobre el sueño americano. Nueva York, como siempre, es el lugar donde los desterrados de otras naciones encuentran su propia identidad y construyen sobre esta misma promesa su propio sueño.

La música de West Side Story une la tradición del teatro musical estadounidense con sonidos urbanos. En la música de Leonard Bernstein coinciden los sonidos del jazz y el mambo con la tradición de la música europea. Sus temas son irresistibles, a tal grado que la música de West Side Story ha sido interpretada por artistas de distintos géneros del espectro musical. Están las versiones instrumentales del pianista Dave Brubeck y su cuarteto, Oscar Peterson y su trío, Cal Tjader o la Swinging Big Band de Buddy Rich que son traducciones musicales más cercanas al jazz. En la ópera está la célebre versión hecha por José Carreras y Kire Te Kanawa, las diversas interpretaciones de los noventa hechas por los Tres Tenores (Carreras, Plácido Domingo y Luciano Pavarotti) o las versiones hechas por la legendaria actriz y cantante Barbra Streisand.

En el terreno del rock Alice Cooper tomaba elementos del tema de los Jets para su canción “Gutter Cat Vs. Jets”, incluida en el álbum clásico School’s Out donde la rebelión escolar se junta con sus romantizadas imágenes de los pandilleros peligrosos, igual que los protagonistas del musical.

En 1978 Tom Waits hizo su propia versión de “Somewhere” en una aguardientosa interpretación y con esa aura melancólica y medio decadente que siempre ha caracterizado su obra. La canción había sido versionada previamente en los años sesenta por crooners como Sammy Davis Jr., Vic Damone, Johnny Mathis, la imponente Shirley Bassey y hasta el dúo británico Peter & Gordon hacían su propia versión al tiempo que interpretaban algunas composiciones inéditas de John Lennon y Paul McCartney.

El guitarrista Kirk Hammett hace una cita directa de “América” en la canción “Don’t Tread on Me” del célebre álbum negro de Metallica de 1991 con la megaproducción de Bob Rock.

La banda británica Yes hacía su interpretación de “Something’s Coming”, uno de los temas icnónicos del personaje de Tony, en su particular estilo de rock progresivo y que aparece en la edición remasterizada de su álbum debut. Mientras que Todd Rundgren también hizo su propia versión de esta misma que aparece en el Another Live de Utopia. Y de “Maria” puedes escoger entre las interpretaciones de Andrea Bocelli, Perry Como, Andy Williams, Matt Monro o Marvin Gaye, por mencionar algunas de las versiones conocidas que se le han hecho a esta épica balada.

Poco antes de morir, la reina del Tex Mex Selena Quintanilla hizo su versión en inglés de “A Boy Like That” para el disco tributo The Songs of West Side Story, mientras se preparaba a hacer el salto hacia el mercado musical anglosajón, y en un disco tributo que incluía a músicos como Salt-N-Pepa, Little Richard, Natalie Cole, Aretha Franklin, Chick Corea, Phil Collins, Steve Vai, Sheila E (la percusionista y colaboradora de Prince) y el baterista de sesión Vinnie Colaiuta.

Lin-Manuel Miranda trabajó en la adaptación realizada en Broadway en 2009 que buscaba inyectarle una dosis de latinidad a la obra. El director venezolano Gustavo Dudamel ha hecho varias reinterpretaciones de la obra con la Orquesta Juvenil Simón Bolívar de Venezuela y fue elegido por Spielberg para realizar la adaptación de la partitura en esta versión cinematográfica.

La nueva versión cinematográfica de West Side Story significa la primera incursión de Steven Spielberg al mundo del musical. Esta adaptación será la puerta de entrada para una nueva generación a un musical que a seis décadas de haberse estrenado sigue siendo reinterpretado en distintos lenguajes musicales y seguirá teniendo sus adeptos que, como los Jets, siempre serán miembros de esta pandilla musical hasta el último día.

antonio.becerril@eleconomista.mx

Antonio Becerril Romo

Coordinador de operaciones de El Economista en línea

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